jueves, 20 de junio de 2019

Mundial 78: A pesar de los prejuicios de ciertos periodistas extranjeros que empezaron criticando y ahora elogian, a pesar de los que proponen la falsa opción: "en lugar del mundial, hospitales”; podemos hacer las dos cosas. A pesar de todo y contra todo.los argentinos hicimos el mundial” (Revista Gente, obsecuente de la dictadura Junio 1978)


  El Mundial 78, en su elección no fue privativo de la dictadura encabezada por Videla, fue nombrada sede en Julio de 1966, durante el recién asumido gobierno de facto del general Ongania durante el 35º Congreso de FIFA, realizado en Londres. Compitió contra México ​ que había sido electo fue para organizar el mundial de 1970 dos años antes, retirando entonces su candidatura. En ese mismo congreso se determinaron, además, las sedes de los mundiales de 1974 y 1982, los cuales se disputaron en Alemania Federal y España, respectivamente.
  
  Luego del golpe palaciego a Ongania, subió por un corto período Roberto Levigston, que fuera depuesto y reemplazado por Alejandro Lanusse en la tercera etapa de la “Revolución Argentina”, Lanusse dejó su cargo a Héctor Campora, que , tal como se había previsto renunció a su cargo para darle paso a la tercera presidencia de Juan Domingo Perón, que cedió el manejo de la Secretaría de Deportes y Turismo bajo la órbita de López Rega, ministro de Bienestar Social y prosiguió antes de su dimisión durante el desgobierno de Isabel Perón.

  Con el Proceso de Reorganización Nacional en el poder, el mundial es confirmado y utilizado para tapar las aberraciones que se cometían, el triunf sirvió como excusa para mostrar un país “serio”, “moderno” “desarrollado”. Para mostrarle al mundo las bondades de la Argentina, se montó un servicio de prensa , diseñado por la agencia de prensa Burston-Marsteller, a ellos se unieron , entre otros los medios de Editorial Atlántida, que fuera altamente obsecuente, defensora y vocera de la dictadura que al igual que El Gráfico (su medio emblemático en el deporte ), Billiken ( destinada los niños , pero que no dudo en publicar una carta sobre la “perversión” a la que eran arrastrados los chicos por parte de los “subversivos”. ¿Sabe que está haciendo su hijo en este momento?, inquirían y Gente (Chacra y Campo Moderno y después Somos, completarían el quinteto).


  Con el triunfo consumado y manteniendo el discurso del renacimiento de la Argentina quienes se unieron los triunfos argentinos en el Mundial 78 con los logros del país y la dictadura, así Gente publicó “A pesar de la falta de fe de muchos argentinos, que hasta una semana antes repetían: No se hace, lo suspenden A pesar de tropiezos menores que se magnificaron: por ejemplo, el error que provocó la quema del pasto de River. A pesar de que no pudimos terminar el Aeropuerto de Ezeiza. A pesar de que nos molestó la campaña que nos persuadía de que tratáramos bien al turista. Nunca los tratamos mal pero la campaña fue positiva: esta vez los tratamos mejor que nunca. A pesar de la sana polémica entre el doctor Juan Alemann y el general Antonio Luis Merlo sobre hacer o no hacer el Mundial. Los dos, desde sus distintas posiciones, estaban a favor del país. A pesar de nuestro vetusto sistema telefónico: hay que admitir que ENTel hizo más de lo que puede, y que gracias a eso hoy se puede hablar en minutos a cualquier parte del mundo. A pesar de los cortes de tránsito que tanto nos molestaban. Gracias a esos cortes hoy tenemos formidables avenidas, y llegar y salir de los estadios es fácil y rápido. A pesar de la bomba que estalló en el Centro de Prensa.


  A pesar de los que fueron detenidos por revender entradas. A pesar de los 700 millones de dólares que costó. Por primera vez los argentinos sabemos lo que cuestan las cosas, y pagaremos esa deuda aunque no resulte fácil. A pesar de la polémica de los papelitos, que después de todo aportó humor. A pesar de las dudas de los expertos en mundiales, que dijeron, " no hay tiempo" A pesar de las precipitadas ofertas de otros países para ser escenario de recambio porque "Argentina no llega al primero de junio con todo listo".


  A pesar de las consignas subversivas que circularon clandestinamente con instrucciones para alterar el orden. A pesar de nuestra falta de experiencia para televisar a gran nivel: las cámaras funcionaron como engranajes bien aceitados, casi, a 10 puntos. A pesar de nuestra escasa infraestructura hotelera: en menos de dos años, levantamos hoteles modelos y vencimos una enfermedad que parecía crónica A pesar de nuestros aviones siempre llenos y con lista de espera cerrada: nadie se quedó a pie A pesar de los prejuicios de ciertos periodistas extranjeros que empezaron criticando y ahora elogian. A pesar de los que proponen la falsa opción: "en lugar del mundial, hospitales”. Podemos hacer las dos cosas. A pesar de todo y contra todo, los argentinos hicimos el mundial”.


Días después La Nación, ligaba la “gesta deportiva” con los festejos de los días patrios
Que la insignia gloriosa de Belgrano cubra con sus colores el ámbito entero del país, agitada por el fervor que ansía verla ondear airosa en el mástil mayor del escenario en el que se pondrá término al certamen deportivo que viene librándose. Tantos miles y miles de banderas y escarapelas como las que engalanan los edificios y las vidrieras de las comercios, flamean en los automóviles y lucen gallardas en los pechos de los niños y las personas mayores, constituyen mucho más que la expresión de júbilo popular del momento de la adhesión exaltada al seleccionado nacional.

El Gráfico, apenas comenzado el Mundial, ya exaltaba el Mundial de”La Paz”, como dijera Videla en la inauguración, el 6 de junio del ’78, Héctor Vega Onesime, responsable periodístico del semanario escribió: “En cada felicitación –obviamente– veo una felicitación al país. A su capacidad creadora, a su esfuerzo, a su logro”. En esa misma edición que tiró 330.000 bajo el título “Gracias al fútbol”, la revista editorializó: “Para los de afuera, para todo ese periodismo insidioso y malintencionado que durante meses montó una campaña de mentiras acerca de la Argentina, este certamen le está revelando al mundo la realidad de nuestro país y su capacidad de hacer, con responsabilidad y bien, cosas importantes”.

En conclusión, Sazbon yFerrero, marcan los simbolismos que intentó mostrar la dictadura :”Se trataba del “reencuentro con los valores del fútbol argentino.. A su vez la construcción simbólica del juego argentino, aquel logro significó la realización del mito interno. Se ganó jugando con el “estilo nacional”.
  La identificación del “estilo” del seleccionado de fútbol con los atributos esenciales de la nacionalidad —así como su triunfo deportivo— deben ser también entendidos respecto a esta constante búsqueda de legitimación por parte de ese mundo exterior que se observa con desconfianza. 

  En efecto, las reiteradas alusiones al carácter eminentemente autóctono del fútbol practicado por el equipo nacional demuestran la supervivencia de las preocupaciones identitarias que pueden encontrarse en la historia argentina desde prácticamente sus orígenes, con particular relevancia en lo que hace a la historia del fútbol. En este sentido, y como ya ha sido planteado anteriormente,23 resulta significativa la coincidencia entre la preocupación tradicionalista por recuperar un “estilo de vida” que se habría pervertido en las últimas décadas a partir de un desvío de su cauce “natural”, y un similar intento de restauración de una tradición momentáneamente abandonada en lo que hace a la práctica del fútbol.   De este modo, al esencialismo que supone la búsqueda de recuperación y preservación de un “ser nacional” amenazado por prácticas disolventes de carácter “extranjerizante”, le corresponde una “vuelta” no menos mítica referida a las fuentes del estilo propio de juego.
Fuentes: 
 Veiga, G. “A Treinta años del torneo , el papel que desempeñó la prensa deportiva, qué decían cuándo hablaban de fútbol , Página 12, 26 /6/2008


Argentina: la nación en juego

Argentina ’78: la Nación en juego Lía M. Ferrero1 y Daniel Sazbón2 Publicado en Caravelle. Cahiers du monde hispanique et luso-brésilien, n° 89, diciembre 2007

Sazbon, D. y Uliana, S. “No podía dejar de ir” El Mundial ’78 en la perspectiva de los hinchas
 Publicado en Julio Frydenberg y Rodrigo Daskal (comps.), Fútbol, historia y política, Buenos Aires, Aurelia Rivera, 2011

Los medios gráficos durante la última dictadura, Unidiversidad, Universidad de Cuyo, 26/6/2005

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