domingo, 16 de agosto de 2020

Enseñar no existe sin el aprender, es decir que enseñar y aprender se van dando de manera tal que, por un lado, quien enseña, aprende porque reconoce un conocimiento y asume la forma crítica de ser o de estar siendo sujeto de esa curiosidad ( Basado en Paulo Freire)

 Juan Edgar Velásquez Vargas en su comentario a Ensayo, 10 cartas a quien pretende enseñar de Paulo Freire,, expresa que ningún tema puede ser más adecuado como objeto de estudio

De esta primera carta se infiere que  quien se atreve a enseñar debe hacerlo enfatizando el  significado crítico de ese acto, así como también crítico debe ser el acto de aprender, es decir deber haber un feed- back entre el docente y el alumno, una retroalimentación.

  En la misma línea propone el autor, valorizando a Freire:” el autor apuntando que “ Enseñar no existe sin el aprender, es decir que enseñar y  aprender se van dando de manera tal que, por un lado, quien enseña ,aprende porque reconoce un conocimiento antes aprendido y, por el otro, porque observando la manera como la curiosidad del alumno aprendiz trabaja para aprehender lo que se le está enseñando, sin lo cual no aprende, el educador se ayuda a descubrir dudas, aciertos y errores

  Para lograr comenzar y tratar de lograr  un aprendizaje efectivo el educador debe tener como cualidades centrales   ser humilde y abierto, se encuentre permanentemente disponible para repensar lo pensado, sugiere  Velásquez Vargas, adhiriendo a las propuestas de  Freire. Y, volviendo a lo dicho en las primeras líneas, sostiene que “El educador tiene un momento rico de su aprender en el acto de enseñar. El educador aprende primero a enseñar, pero también aprende a enseñar al enseñar algo que es reaprendido por estar siendo enseñado.

  Según sugiere “La responsabilidad ética, política y profesional del
educador le impone el deber de prepararse, de capacitarse, antes de iniciar su actividad docente, para ello Esa actividad exige que su preparación, su capacitación que  se transformen en procesos permanentes.
 

  El acto de estudiar siempre implica el de leer, aunque no se agote en éste.  El leer no se trata solamente de lectura académica, sino también de  leer el mundo, de leer la palabra y así leer la lectura del mundo hecha anteriormente.

En contra  del estudio y repetición mecánica y a –crítica, una de las banderas de Freire, Velásquez Vargas subraya :" Lleer no es mero entretenimiento ni tampoco es un ejercicio de memorización mecánica de ciertos fragmentos del texto. Si en realidad estoy estudiando, si estoy leyendo seriamente, no puedo pasar una página si no he conseguido alcanzar su significado con relativa claridad.

Velasquez Vargas, insiste en la no mecanicidad: “ Mi salida no es memorizar trozos del texto leyéndolos mecánicamente dos, tres o cuatro veces y luego cerrar los ojos y tratar de repetirlos como si su fijación puramente maquinal me brindase el conocimiento que
necesito, leer es una opción inteligente, difícil, exigente, pero gratificante. Nadie lee o estudia auténticamente si no asume, frente al texto o al objeto de la curiosidad, la forma crítica de ser o de estar siendo sujeto de esa curiosidad, sujeto de lectura, sujeto del proceso
de conocer en el que se encuentra. 

Leer, como forma de aprender y enseñar, vuelve a decir el autor basándose en los postulados del pedagogo brasileño es procurar o buscar crear la comprensión de lo leído.  A su vez, la enseñanza correcta de la lectura y de la escritura, entre otros puntos fundamentales. Es que enseñar a leer es comprometerse con una experiencia creativa alrededor de la comprensión. 

La experiencia de la comprensión será tanto más profunda cuanto más capaces seamos de
asociar en ella.. Estudiar es desocultar, es alcanzar la comprensión más exacta del objeto, es percibir sus relaciones con los otros objetos. Implica que el estudioso, sujeto del estudio, se arriesgue, se aventure, sin lo cual no crea ni recrea. También por eso es que enseñar no puede ser un simple proceso, enfatiza sus ideas nuevamente, de transferencia de
conocimientos del educador al aprendiz. Transferencia mecánica en la que  nadie que lea, que estudie, debe abandonar la lectura de un texto por considerarlo difícil.

Por eso mismo leer, estudiar, es un trabajo paciente, desafiante, persistente. No es tarea para gente demasiado apresurada o poco humilde.

Fuente:Velásquez Vargas, Juan Edgar.Ensayo, 10 cartas a quien pretende enseñar  de Paulo Freire.

 

 

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