miércoles, 19 de julio de 2017

EL PERONISMO , CON SU PASIÓN DESCAMISADA Y ENCANTO PLEBEYO OMITIÓ PRACTICAS OSCURAS , REPRESIONES Y PLANES QUE QUEDARON SUJETOS A LOS INTERESES DEL PARTIDO GOBERNANTE , INSTALANDO SU VERDAD CON UN LENGUAJE PROPIO

En la memoria de sus beneficiados o una historia cuasi oficial el peronismo quedó ligado al a la "invención de los derechos sociales" y la "dignidads de los trabajadores. " El valor del peronismo fue su contenido social, su esencia popular, mito que el 17 de octubre expresó con cierta rebeldía de origen, que luego se perdió y derivó en obsecuencia", sostienen Hugo Gambini y Ariel Kocik autores de "Crímenes y Mentiras, las prácticas oscuras de Perón" publicado por Sudamericana.

  "Los crímenes y mentiras son aquellos hechos oscuros que por diferentes razones , sus militantes pretenden ocultar". Según los investigadores :" El peronismo pudo representar, al mismo tiempo, la avanzada revolucionaria y su contención implacable. Convocó a personajes como el sindicalista Cipriano Reyes, uno de los ideólogos del 17 de Octubre y el verdugo Jorge Osinde, aliado de López Rega, miembro de la derecha y uno de los responsables de la Masacre de Ezeiza ante la frustrada vuelta definitiva de "El General". Convergieron el idealista y el gendarme, la rebeldía y la delación.


  En una contradicción flagrante , Perón pudo "combatir el capital y pedirle angustiosamente auxilio. Pretender que el país se convirtiera en una potencia latina, aunque la crisis apretara hacia adentro haciendo escasear el cereal que la Argentina ofrecía al exterior. En su seno fue posible festejar el golpe militar de 1966 y luego declararse su víctima. Suena extraño, pero bajo el mismo escudo político se pudo ser la víctima desaparecida y el propio represor en sombras, muchas veces a sabiendas de quién era quién" añaden.

Héctor Cámpora no podía ignorar en 1973 quiénes eran los responsables de la represión a los jóvenes peronistas. Y no los denunció, acaso porque recordaba que el deber de un peronista era ser leal al jefe (sobre la base de esta lealtad los mediría el pueblo), según le confesó a uno de los autores de este libro.

Gambini y Kocik contraponen la llamada resistencia peronista a la Revolución Libertadora que derrocó a Perón ( sin olvidar las bombas del 16 de Junio de 1955 y la deposición de quien manejó los hilos de la Argentina durante 30 años, desde la presidencia o desde el exilio, él siempre mandó) , se oculta prolijamente que le pusieron bombas con igual o mayor esmero y cantidad al doctor Arturo Frondizi que al general Pedro Aramburu, mientras el líder del movimiento se refugiaba con dictadores como Rafael Trujillo y Francisco Franco, a cuyos países peregrinaban sus acólitos para pedir instrucciones.

Recuerda el libro que La doctrina nacional convertida en ley en 1952, y de los documentos del partido y del gobierno posibilitaron a Perón intervenir provincias, sindicatos y universidades, así como, más tarde, desde el exilio, autorizar o desautorizar a sus intérpretes, que podían ser designados o borrados de un plumazo. Así el premio Nobel Bernardo Houssay fue prohibido por el peronismo al igual que Juan Carlos Agulla, referente de la sociología argentina.

  La misma suerte corrieron Libertad Lamarque ,compañera y rival de Evita debido a su gran popularidad como diva nacional; Niní Marshall, una de las actrices de mayor aceptación en las capas más bajas de la sociedad como así el sindicalista José Vandor, que intentó hacer un sindicalismo sin Perón y terminó asesinado luego de repetidas amenazas considerándolo "traidor".

  En Crímenes y mentiras, salen a la luz eventos omitidos , por ejemplo en el último gobierno de Perón, que posee la característica inédita de haber matado a muchos de sus propios votantes. Se supone que para entonces Perón ya era un “león herbívoro” convencido de viejos errores, que ahora abrazaba a adversarios como Ricardo Balbín. Lo cierto es que detrás de esa imagen se ocultaba el accionar criminal de la Triple A, suficientemente conocido, a diferencia del más olvidado aparato represivo montado por Perón entre 1946 y 1955. Aquella organización tuvo grupos que cumplían funciones parecidas a las de los escuadrones de López Rega en 1973, como en 1946 los verdugos al mando del comandante Guillermo Solveyra Casares, primer jefe de represión ilegal del peronismo, que llegó a conocer al jefe de la CIA, mayor Campbell, mientras cumplía su rol de gendarme contra el comunismo.

  La economía y los planes militares quedaban sujetos a los intereses del partido gobernante: un objetivo ambicioso y totalizante. Según Perón, lo lograba persuadiendo, pero para persuadir siempre necesitó de la policía, su aliada más confiable. Recordemos que la Policía Federal fue creada bajo el régimen militar de 1943, cuando él ya tenía el poder.

  Las justificaciones de los excesos suelen ser vagas: “Antes nadie había hecho algo por el pueblo”; “El pueblo está con Perón”. La invocación a la popularidad, a ser la mitad más uno como un bien en sí mismo, es carismática, pero omite que las peores dictaduras del siglo XX contaron con mayorías fervorosas. El fascismo y el nazismo llegaron al poder por los votos.

  En cuanto a la verdad, Perón nunca consideró que tuviera que rendir cuentas estrictas sobre ella, ya que la propaganda era más importante.
  
Hasta la actualidad, en documentales de televisión, museos y universidades, se citan erróneamente el lugar de su nacimiento, el número de obras de su gobierno, la diferencia real entre precios y salarios, la “creación” de organismos que ya existían, el carácter de la política inmigratoria (sin mencionar la ley de residencia y las deportaciones), el nombre de los que “hicieron” el 17 de octubre, el número de víctimas fatales de la policía peronista en el ciclo 1943-1955 o la supuesta política siderúrgica vital para la industria. Se trata solo de algunos ejemplos, pero son muchas las inexactitudes que se basan en la palabra cambiante de Perón o en su propaganda, que incluye la prensa y las fuentes estatales controladas (se mentía, por ejemplo, en el índice de casos de poliomielitis, y el choque con la realidad impresionó a la opinión pública en 1956, durante una epidemia).


En el orden del ocultamiento, hasta hoy se ejercita el olvido de los miles de torturados que hubo bajo los dos primeros gobiernos peronistas, en un tiempo en que muy pocos levantaban la bandera de la lucha contra la tortura, como la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, cuya sede fue asaltada y sufrió un incendio en 1949 —cuyas llamas consumieron denuncias de atropellos policiales—, mientras se aprobaba la constitución peronista. En una larga cadena de distorsiones, hoy en la educación superior, y en nombre de los derechos humanos, hay quienes afirman que personajes como Roberto Pettinato, ex jefe penal peronista, o Adolfo Marsillac, ex jefe de la policía bonaerense, fueron ejemplos, cuando ambos eran promotores de la tortura.

  En todo caso, el peronismo instaló su verdad con un lenguaje propio, independiente de los hechos que la contradecían, para los cuales había muy pocos canales de difusión. Si un diputado valiente decía que había visto a un sindicalista torturado, Perón le respondía que veía mal. Si los gobiernos de otros países no comprendían sus intentos por exportar la doctrina peronista, la culpa era del colonialismo, que no se podía desmontar de un día para el otro. Si pese a la propaganda obrerista y social del régimen, con la imagen salvadora de Evita, había regueros de miseria entre el puente La Noria y el puente Alsina o en la Villa Maldonado, la prensa no tenía por qué registrarlos en fotos o agregarlos en artículos donde los barrios modelo tenían difusión.

  Lo cierto es, como sintetizan Gambini y Kocik la pasión encendida,la pasión descamisada y el encanto plebeyo despertados por el peronismo instaló su verdad con un lenguaje propio, independiente de los hechos que la contradecían y que ha rodeado al movimiento popular y bastó para derrotar los mejores argumentos de los adversarios, como aquel que convocaba a la defensa de los derechos humanos de los presos políticos, algo que los diputados peronistas rehuyeron aunque las víctimas fueran trabajadores de sus propios gremios.


Fuente: Gambini, H. y Kocik, A." Crímenes y mentiras, las prácticas oscuras de Perón", Sudamericana, Buenos Aires, 2017.


lunes, 17 de julio de 2017

EL PERIODISMO MILITANTE ES LA ANTÍTESIS, DE LO QUE SOY , ELLOS TIENEN RESPUESTA Y LAS APLICAN; YO EN CAMBIO, PREGUNTO, CUESTIONO, DESOBEDEZCO ( JORGE LANATA, 40 AÑOS DE PERIODISMO)

Jorge Lanata, convertido el periodista político anti-K por excelencia, que con su lengua filosa  y su pluma desde Clarín o Canal 13 se ocupó de defenestrar todo lo hecho por la expresidenta argentina Cristina Kirchner, cumple cuarenta años de profesión. Desde aquellos comienzos poco recordados, pasando l por Página 12, un bastión en la lucha a favor de la democracia y en defensa del presidente Alfonsín y los derechos humanos, pasando por El Porteño  y su paso en falso en Crítica donde desde la dirección tuvo gestos poco éticos con los profesionales, aunque jamás dejó de buscar y encontrar la polémica.
Sus cuatro décadas en los medios, las sintetiza de manera crítica en su libro de reciente lanzamiento por parte de Editorial Sudamericana :" 56, Cuarenta años de periodismo y algo de vida personal",relata ( una palabra muy cercana a él, ya que fue uno de los propulsores de calificar de este modo a exaltación de logros de la "década ganada", tan cuestionada por él:" Soy periodista porque tengo preguntas. Si tuviera respuestas sería político, religioso o crítico". 
Atacando a la expresidenta y en su nombre al periodismo militante que desde 6,7 ,8 como emblema se ocuparon de alabar en forma a-crítica a los 12 años de kirchnerismo y atacar sin miramientos a sus opositores.. " El periodismo militante es la antítesis de lo que soy: ellos están llenos de respuestas y están dispuestos a aplicarlas". Lanata, en cambio se posiciona en la vereda de enfrente , en un crítico a ultranza: "Soy periodista porque no sé. Preguntar es un modo de desobedecer, de cuestionar. Al objeto o al sujeto que está ahí se le pregunta: ¿sos lo que decís?, ¿sos lo que mostrás?, ¿qué sos? Preguntar es cuestionar y cuestionar es conocer".
En " 56, Cuarenta años de periodismo y algo de vida personal", resume su visión del periodismo y su dolor porque el trabajo de campo esté en proceso de desaparición"  Cuando el periodista actual se dispone a salir de la redacción —un hecho poco común en tiempos del periodismo telefónico—, lo hace para ratificar una hipótesis propia: sus notas son una especie de teorema. Por eso la mayoría escribe las preguntas que formulará: esa es la mejor manera de eliminar el diálogo". 
Entiende Lanata que el diálogo debe ser fluido y desestructurado :" Las preguntas previstas se proponen ratificar una tesis: lo que el periodista cree que el entrevistado es, o quiere. Escribir y ordenar las preguntas es un antidiálogo; una entrevista es un juego de seducción en el que espero —y, de algún modo, propicio— que el entrevistado se equivoque y diga lo que no tenía previsto decir. El objetivo de la entrevista es conocer al entrevistado, no ratificar una tesis propia".
Finalmente, en un mirada que se ubica entre la apocalíptica y desprecio a la labor de los medios de comunicación a los que califica como "Pluralismo berreta de los medios.
Sin ser ajeno a esta lógica, observa que el periodismo  "Propone desde hace años una visión demasiado simple de los hechos: uno a favor, uno en contra".
La polarización llevada al extremo se observa también en los medios gráficos" Las columnas se publican juntas pero quienes las escriben no debaten entre sí.  "En los medios electrónicos el mismo esquema se vuelve una mueca: uno a favor, uno en contra, uno independiente y, por favor, todos cortos en un diálogo de sordos:" Dos monólogos unidos no hacen un diálogo", afirma Lanata. 
Ratifica Lanata su visión decadente, en un paralelo con la medicina asegura" Tampoco dos diagnósticos comienzan un tratamiento".
Por último, con su lengua filosa plasmada en el libro , hace periodismo de periodistas ( de los que él también es parte)" Repito hace años que no hay malas notas sino malos periodistas", no hay imaginación, no hay innovación, de todo se puede hacer una noticia, la cuestión es saber armarla.La ejemplifica " tenemos que poder hacer buena nota con el portero de la casa. El portero oculta a Shakespeare: amó, huyó, soñó, desesperó. Tenemos que poder sentirlo, y contarlo luego.
Fuente:
Lanata, Jorge:" 56Cuarenta años de periodismo y algo de vida personal", Sudamericana, Buenos Aires, 2017
http://www.megustaleer.com.ar/libro/56/AR28814/fragmento/

sábado, 15 de julio de 2017

HAY QUE AMNISTIAR A LAS MALAS PALABRAS E INTEGRARLAS AL LENGUAJE, SON IRREEMPLAZABLES POR SONORIDAD Y POR FUERZA ,NO HACERLO ES UN HIPOCRESÍA (ROBERTO " EL NEGRO" FONTANARROSA)

Lejos de ser un lingüista erudito y tampoco creerlo  Roberto Fontanarsa , de quien se cumplieron diez años de su partida, fue invitado a disertar en 2004 en el Congreso de la Lengua desarrollado en Rosario. Allí subrayó el peso de cada palabra y la importancia de no utilizar eufemismos con los cuales las palabras pierden valor.

Planteaba, el "Negro" que a través de sus cuentos expresó mucho de la cultura popular ( incluyendo obviamente al fútbol, indivisble en su ser, más aún cuando de Rosario Centarl se hablaba ."La pregunta es por qué son malas las malas palabras,¿quién las define? ¿Son malas porque les pegan a 
las otras palabras?, ¿son de mala calidad porque se deterioran y se dejan de usar? Tienen actitudes reñidas con la moral, obviamente. No sé quién las define como malas palabras. Tal vez al marginarlas las hemos derivado en palabras malas, ¿no es cierto?.

Recalcaba la necesidad de su uso sin vueltas:" Muchas de estas palabras tienen una intensidad, una fuerza, que difícilmente las haga intrascendentes. De todas maneras, algunas de las malas palabras... no es que haga una defensa quijotesca de las malas palabras, algunas me gustan, igual que las palabras de uso natural.


Sus ponencia continuaba exaltando el uso de las llamadas "malas palabras" . "A veces nos preocupamos porque los jóvenes usan malas palabras. A mí eso no me preocupa, que mi hijo las diga. Lo que me preocuparía es que no tengan una capacidad de transmisión y de expresión, de grafismo al hablar. Como esos chicos que dicen: “Había un coso, que tenía un coso y acá le salía un coso más largo”. Y uno dice: “¡Qué cosa!”.

"Estas malas palabras les sirven para expresarse, ¿los vamos a marginar, a cortar esa posibilidad? , enfatizaba , defendiendo una vez más a las malas palabras y en especial a que los jóvenes sean "mal hablados".En realidad defendía la libre expresión y la frescura :" Afortunadamente, ellos no nos dan bola y hablan como les parece".

¿Por qué utilizarlas y no dar vueltas de manera innecesaria , adornando algo que debe decirse de manera llana y directa :"Pienso que las malas palabras brindan otros matices. Yo soy fundamentalmente dibujante, manejo mal el color pero sé que cuantos más matices tenga, uno más se puede defender para expresar o transmitir algo. Hay palabras de las denominadas malas palabras, que son irremplazables: por sonoridad, por fuerza y por contextura física", contestaba.

Fontanarrosa para cumplir con su objetivo, pasaba a la acción  y decía :"No es lo mismo decir que una persona es tonta, a decir que es un pelotudo. Tonto puede incluir un problema de disminución neurológico, realmente agresivo. El secreto de la palabra “pelotudo”–que no sé si está en el Diccionario de Dudas- está en la letra “t”. Analicémoslo. 

Dirigiéndose a ciertos docentes que se pretenden pacatos , les explicaba :" Anoten las maestras. Hay una palabra maravillosa, que en otros países está exenta de culpa, que es la palabra “carajo”.Tengo entendido que el carajo es el lugar donde se ponía el vigía en lo alto de los mástiles de los barcos. Mandar a una persona al carajo era estrictamente eso. Acá apareció como mala palabra. Al punto de que se ha llegado al eufemismo de decir “caracho“, que es de una debilidad y de una hipocresía…

A  los medios de comunicación también les explicaba la necesidad citar textualmente las declaraciones de tal o cual persona :"Cuando algún periódico dice “El senador fulano de tal envió a la m… a su par”, la triste función de esos puntos suspensivos merecería también una discusión en este congreso.

Seguía ejemplificando en el Congreso de la Lengua de 2004 delante de académicos y estudiosos:" Hay otra palabra que quiero apuntar, que es la palabra ´mierda´ que también es irreemplazable, cuyo secreto está en la ´r´ que los cubanos pronuncian mucho más débil, y en eso está el gran problema que ha tenido el pueblo cubano, en la falta de posibilidad expresiva.

No era una cuestión de mala educación ni menos de grosería la postura de Fontanarrosa, el pragmatismo académico , lo traducía al lenguaje cotidiano :" Lo que yo pido es que atendamos esta condición terapéutica de las malas palabras. Lo que pido es una amnistía para las malas palabras, vivamos una Navidad sin malas palabras e integrémoslas al lenguaje porque las vamos a necesitar.

Fuente :Fragmentos de la ponencia del escritor, dibujante y humorista rosarino en el III Congreso Internacional de la Lengua Española, llevado a cabo en noviembre de 2004 en Rosario, provincia de Santa Fe.


martes, 11 de julio de 2017

LOS BASTONAZOS INÚTILES DE LA NOCHE DE LOS BASTONES LARGOS FUERON UN LLAMADO DE ATENCIÓN A LA SOCIEDAD ANTE EL AVASALLAMIENTO DE LA INSTITUCIONES Y LA BRUTALIDAD DE LA FUERZA DEL ESTADO QUE TRUNCÓ LA TRANSFORMACIÓN DE LA SOCIEDAD

  El 29 de julio de 1966, el gobierno surgido del golpe militar que había derrocado a Arturo Illia solo un mes y un día antes -encabezado por el Gral. Juan Carlos Onganía- sancionó el Decreto 16.912 que colocó a los rectores y decanos de las ocho universidades nacionales bajo disposición del Poder Ejecutivo y puso fin a una década de autonomía universitaria y de co-gobierno tripartito de profesores,graduados y estudiantes.

 El decreto escrito  y el traslado de la educación a  la tutela del Poder Ejecutivo, se concretó a la fuerza,  se tradujo en la " Noche de los Bastones Largos". De modo extremadamente violento, “a bastonazos inútiles”, como lo describe el investigador Pablo Buchbinder o parafraseándolos "bastonazos de inútiles".

Los bastonazos representan represión e incapacidad, no solo desidia o desinterés por la educación, sino una manera de entender el mundo, solo por las   armas o a los golpes, se hacía necesaria imponer un modelo, tal como fue una característica saliente en Argentina.

El Onganiato y la Revolución Argentina ( simbolizando el nacionalismo que conllevaba), fue el preludio del Proceso de Reorganización Nacional que encaramó a Videla a la presidencia en 1976. Se persiguió a opositores, se censuraron obras, se consideró “obsceno” que un hombre y una mujer se besaran en público, modalidades similares que profundizaría el último golpe de Estado diez años después.

Tomando las ideas de la  doctrina de Seguridad Nacional  los esfuerzos militares de las naciones occidentales debían orientarse a combatir enemigos situados internamente en cada sociedad. En la Argentina las universidades fueron vistas por amplios sectores castrenses como focos de concentración de estos enemigos. Algunos militares, incluso, afirmaban que eran ‘nidos de comunistas’”, cuenta Buchbinder.

  “Uno podría decir que las autoridades militares tenían dos objetivos
centrales respecto de la universidad: uno de ellos era la despolitización, especialmente del estudiantado, y el otro era limitar el crecimiento de la matrícula universitaria que había tenido un
incremento acelerado en los años anteriores. Finalmente no lograron ninguno de esos dos objetivos”, opina Buchbinder.

  De alguna manera, una expresión cabal de este fracaso es la participación activa de los estudiantes universitarios en el Cordobazo en 1969, que fue una rebelión que tuvo claramente un peso obrero, pero también una participación estudiantil
muy significativa”, sintetizó  Buchbinder.

  ¿Pensar, para qué?, opinar ¿ para qué?, ¿expresarse en contra?, ¿ para qué?, argumentaba con los bastonazos Onganía. “La violenta intervención de las universidades en 1966 tuvo como consecuencia una fuga de cerebros de la cual el país tardó años en recuperarse. Sin embargo, fracasó en su propósito de despolitizar los claustros y limitar el crecimiento del número de estudiantes”, sintetiza Buchbinder.

  Entre 1955 y 1966 Más allá del impulso dado a las actividades de investigación también 
fueron notorios en estos años los intentos de la UBA para llegar a
sectores más amplios de la sociedad. En ese sentido resulta significativa la creación de la Secretaría de Extensión que desarrolló un proyecto de asistencia en la Isla Maciel y también de EUDEBA, una editorial destinada a un público masivo que publicaba títulos de alta calidad”, afirma Buchbinder.

  En la Universidad de Buenos Aires (UBA), el Consejo Superior -que ya
se había manifestado contrario a la irrupción del orden institucional- rechazó la intervención y estudiantes, graduados y profesores ocuparon diferentes facultades como expresión de resistencia a la medida. Por la noche, la Policía Federal irrumpió de manera violenta en las casas de estudio, golpeó a sus ocupantes y detuvo a cientos de personas. Los sucesos más violentos tuvieron lugar en la sede de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, ubicada en la calle Perú al 222 de la Capital Federal.


  Intervención: violencia, renuncias y vaciamiento

  La intervención de las universidades, por parte del gobierno de Onganía, a fines de julio de 1966 y la posterior violencia con la que¿la policía ingresó en las facultades en el episodio que pasó a la historia como la ‘Noche de los Bastones Largos’ marcó la clausura del proyecto de transformación llevado adelante durante los años anteriores.

  La modalidad más común de protesta adoptada por parte de los docentes,
tras la noche del 29 de julio, fue la renuncia a sus cargos. Así, alrededor de 1.300 profesores dejaron la UBA con diferentes destinos.
Algunos migraron al exterior y otros se reubicaron en diferentes universidades y/o centros de investigación privados de la Argentina, mientras un tercer grupo abandonó el mundo académico para volcarse a la actividad profesional. También hubo docentes que optaron por permanecer en sus cargos y luego fueron cesanteados por las nuevas autoridades universitarias.

  “Estas renuncias fueron un llamado de atención a la sociedad ante el
avasallamiento de las instituciones y la brutalidad de las fuerzas del Estado.En las facultades de orientación profesionalista, como
 Derecho, su impacto fue relativamente menor, pero en Ciencias Exactas se detuvo un proceso que llevó a que se perdieran años de trabajo de investigación y de formación de recursos humanos. No tanto por el número de renunciantes, sino porque muchos de ellos pertenecían a los grupos más dinámicos de la universidad, aquellos que habían animado más decididamente los procesos de transformación”, relata el
investigador.

  Lo cierto es que desde comienzos de la década del ’60 existía un proceso de politización y radicalización de amplios sectores de la juventud universitaria que los llevaba a cuestionar también el proceso de renovación universitaria del que antes habían sido entusiastas promotores. Estos aducían críticamente que la actividad científica que se promovía en la universidad estaba desvinculada de los problemas más generales de la vida pública, tendencia que bautizaban peyorativamente como ‘cientificismo’. También cuestionaban la aceptación de subsidios provenientes de fundaciones filantrópicas norteamericanas como Ford o Rockefeller para sostener proyectos de investigación.


“Me parece importante recordar que los años que van desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta principios de los ‘50 son años de muy fuerte confianza en la capacidad de la ciencia y la tecnología para revertir variables básicas de la situación social y económica. Pero a 
medida que se avanza hacia finales de los ’50 y comienzos de los ’60 ese optimismo en vastos sectores de la juventud empieza a ser cuestionado. En este sentido, en Argentina tuvieron especial impacto la decepción que generó la presidencia de Arturo Frondizi en el que habían depositado expectativas muchos jóvenes progresistas y el atractivo que ejerce la Revolución Cubana de 1959 como otra vía posible de cambio social”, reflexiona el investigador.

Pese a sus intenciones, las autoridades militares no lograron aplacar los procesos de radicalización cuya expresión se podía ver en vastos sectores del estudiantado desde mediados de los ‘60.

“Aunque la violenta intervención truncó una experiencia de transformación del perfil de la universidades, no logró contener la radicalización política de la juventud”, concluye Buchbinder.


Fuente: 50 años de la noche de los bastones largos: los bastonazos inútiles http://www.conicet.gov.ar/los-bastonazos-inutiles/

domingo, 9 de julio de 2017

EL 9 DE JULIO NOS DEBE LLEVAR A INTERROGARNOS Y HACER NUEVAS PREGUNTAS SOBRE ARGENTINA: PARA VER CÓMO PACIFICAMOS LOS CONFLICTOS , MIENTRAS PENSAMOS EN CÓMO HACERLA PRODUCTIVA

Repensar la Independencia fue el planteo de la historiadora Marcela Ternavasio, investigadora independiente del CONICET y de Universidad Nacional de Rosario(UNR) buscando romper con los relatos históricos tradicionales acerca del proceso independentista argentino que siempre han colocado como punto de partida lo que resultó ser su producto acabado: la conformación de una nación indivisible con identidad propia y fronteras bien delimitadas.

Marcela Ternavasio, considera que estas visiones canónicas acerca del pasado nacional están en proceso de revisión y que los historiadores ahora buscan considerar los hechos anteriores sin encuadrarlos bajo concepciones forjadas con posterioridad a su acontecimiento.

De acuerdo a la historiadora, el 9 de julio de 1816 el Congreso de la Provincias Unidas de Sud-América, al proclamar la independencia, dio origen a una nueva entidad jurídica, a la que atribuyó la soberanía que antes había recaído en el monarca español, cuyos límites e identidad distaban aun de estar claramente definidos.

-¿Qué diferencias pueden marcarse entre la ruptura histórica que implicó la formación de la Primera Junta de Gobierno el 25 de mayo de 1810 y la Declaración de la Independencia el 9 de julio de 1816? ¿Cómo se ubican estos dos hechos dentro de lo que fue la revolución de la independencia?

-El mismo concepto de ‘revolución de la independencia’, con el que todos estamos familiarizados, es problemático porque parece suponer que la independencia ya estaba inscripta de alguna manera en la revolución de 1810 cuando, en realidad, al conformarse la Primera Junta era una alternativa sin todavía demasiadas adhesiones. Lo que entonces habría que tratar de hacer es distinguir la especificidad de cada uno de estos hechos para poder reconstruir el proceso que lleva de uno al otro.

Entrevistada por La Gaceta, Ternavasio contó, por ejemplo, qué significado tiene para ella el 9 de Julio de 1816. "Lo dividiría en dos: el primero es el recuerdo; la memoria de una celebración infantil, escolar, que nos deja a todos una impronta en torno a la pregunta de qué significaba esa fecha al ser festejada y celebrada. Y hoy, aquella memoria de la celebración, se cruza con el desafío intelectual, que para un historiador dedicado al período revolucionario independiente representa preguntarse qué fue el 9 de Julio. Y este desafío intelectual, reconozco, tiene siempre una parte de una memoria colectiva, porque es interrogarse sobre una fecha icónica y que mucha veces está cristalizada con determinado sentido y lo que los historiadores en general venimos a hacer es a incomodar ese sentido común. Es eso: un gran desafío intelectual", aclara.

Para pensar estos procesos, que son muy complejos desde el punto de vista conceptual, tenemos que tratar de despojarnos de lo que nosotros entendemos hoy por una nación y específicamente lo que entendemos por Argentina, que implica la existencia de una entidad con una identidad común y fronteras bien delimitadas. Estas son concepciones que se empiezan a construir durante las décadas posteriores a la independencia. Cuando los actores de comienzos del siglo XIX están pensando en instituir una nación, lo que tienen en mente es un concepto de carácter jurídico suficientemente abstracto como para referir a una unidad que pudiera integrar diferentes cuerpos territoriales capaces de pactar su ingreso a la misma. Hay que tener en cuenta que en el acta que se firma en 1816 se hablaba de las Provincias Unidas en Sud-América, no de la Argentina y ni siquiera de las Provincias Unidas del Río de La Plata como habían hecho las diferentes experiencias de autogobierno hasta entonces. Con esto se dejaba abierta la puerta para que se sumaran a la nación independiente.provincias que aún no estaban representadas en el Congreso de Tucumán y que podían integrarse a través del libre consentimiento de las partes-

Finalmente sobre el Bicentenario celebrado en 2016 , opinó: "se abre un momento de gran incertidumbre, y puede ser muy productivo. Porque obliga necesariamente en regresar a hacer nuevas preguntas, Y creo que en ese punto, hay un desafío como sociedad y como historiadores a no quedar anclados a viejas preguntas; a preguntas que tienen respuestas de antemano y a poder hacernos nuevas preguntas para tratar de ver cómo pacificamos los conflictos y cómo mientras pacificamos los conflictos somos capaces de pensar en un colectivo que no intenta anular la incertidumbre pero que si puede hacerla productiva; creo que eso es un gran desafío.


Fuentes: 
Ternavasio, Marcela, " Repensar la Independencia", Conicet, 9 de Julio de 2016 
Ternavasio: "s abre un momento de incertidumbre y puede ser productivo", La Gaceta ( Tucumán), 20 de Junio de 1816

jueves, 6 de julio de 2017

ATENTADO A LA AMIA, 23 AÑOS EN LA SOCIEDAD ARGENTINA IMPERA UNA SENSACIÓN MEZCLA DE PENA ,RECHAZO Y ASCO ( 2000)

Este era el cuadro de situación el 18 de Julio de 2000, el primero luego de la ida de Carlos Menem.
Casi como un calco de la realidad que vivimos a 23 años:" El séptimo aniversario del atentado a la AMIA volvió a mostrar la insatisfacción por los resultados después de una investigación tan larga como cuestionada. Hubo duras críticas al gobierno anterior y al actual. Estuvo presente casi todo el Gabinete, pero faltó el presidente De la Rúa, que nunca había faltado a los aniversarios, como senador y como jefe de Gobierno porteño.

Silencio, muchas lágrimas, una quietud enojada que transmitía un largo cansancio moral, el acto de homenaje al séptimo aniversario del atentado a la AMIA y a sus 85 víctimas volvió a ser más de reclamo e insatisfacción que de recuerdo", describían en Página 12 lo sucedido.

Como era una constante (  y lo sigue siendo hoy), relataban :"Los discursos levantaron duros cargos contra el gobierno anterior y el actual, mientras que la mención de los nombres de los presidentes Carlos Menem y Fernando de la Rúa despertó un amague de silbatina:
Las 8000 personas presentes –un número que hacía tiempo que no se veía en estos actos– llenaron la calle Pasteur y se volcaron a ambos lados de Tucumán.
El acto comenzó a las 9.53 con una sirena que marcó la hora exacta en que una poderosa bomba destruyó el edificio de la Asociación Mutual Israelita Argentina el lunes 18 de julio de 1994. En el palco se encendieron 85 velas, una para cada una de las víctimas fatales del atentado, mientras se leían sus nombres. Hubo tres discursos, dos canciones y un minuto de silencio por los caídos. En la multitud se destacaron los grupos de chicas y chicos de secundaria, la presencia de casi todo el gabinete nacional .
Los discursos fueron subiendo gradualmente de tono. El primero en hablar fue José Hercman, presidente de la DAIA, que reclamó más acción del Gobierno para acabar “con la impunidad de los crímenes y el ataque antisemita”. Hercman deseó que “en el próximo aniversario no tengamos que reunirnos para reclamar sino sólo para recordar”.

Hugo Ostrower, presidente de la AMIA, también se dirigió al Gobierno, señalando que “ahora es el turno del actual gobierno de demostrar que es posible hacer mucho más de lo que se hizo para quebrar los pactos de impunidad”. Ostrower intentó poner el atentado en una perspectiva más amplia, lo relacionó con las “políticas de Estado” hacia Irán, con la voladura de los arsenales de Río Tercero y la embajada de Israel, y señaló que la falta de resultados en la investigación es “una mancha de vergüenza para la República Argentina y sus instituciones, en un país cuya justicia es ineficaz, con magros recursos, lenta hasta la exasperación”. El resultado neto, según el dirigente, es que “demasiados interrogantes permanecen aún sin respuesta tras siete largos y penosos años de una investigación a todas luces insuficiente y con serias deficiencias”.
Pero el discurso más vehemente y duro del acto fue el de Luis Czyzewski, que perdió a su hija de 26 años en el atentado y habló en representación de los familiares de las víctimas. Czyzewski enumeró los actos más censurables cometidos por el gobierno de Menem, desde la salida del país del agregado cultural de la embajada de Irán, Moshen Rabbani, hasta la desaparición de pruebas bajo custodia del juzgado, de la policía y de la SIDE. En el anterior gobierno, explicó el orador, “hubo obstrucciones de personajes que desde altos cargos trataron de encubrir o desviar las investigaciones.”}

Czyzewski calificó duramente al juez Juan José Galeano, encargado de la investigación del atentado  al que le pidió que “deje de hacer la plancha y se ponga a nadar”, y también acusó al gobierno de Fernando de la Rúa de obtener resultados “notoriamente insuficientes y pobres” en la investigación. 

La noticia resaltaba las "Críticas y pedidos"

El mencionado Luis Czyzewski, padre de Paola, asesinada en el atentado, le recordaba al presidente De la Rúa “El compromiso del presidente De la Rúa en su discurso frente a la embajada de Israel el 17 de marzo de 2000, cuando definió que para su Gobierno las investigaciones eran una cuestión de Estado, hizo que abrigáramos nuevas esperanzas. A más de un año, hoy hacemos un balance de las promesas, de lo que se hizo y de lo que se obtuvo y el resultado es notoriamente insuficiente y pobre.”

Al juez Galeano, entonces juez de la causa y luego destituido ante su inacción y su obstaculización de la masacre, le decía Czyzewski,:" Usted, doctor Galeano, que en estos siete años usted hizo sólo el cinco por ciento de lo que tenía que hacer. Hoy le exigimos que empiece a transitar por el 95 por ciento que le falta. No aceptamos más excusas ni justificaciones. Y por eso le exigimos que se ponga de una vez por todas a nadar en serio y deje de hacer la plancha.” 

Por su parte, el entonces presidente de la DAIA, José Hercman, sucesor de Beraja, implicado en la no investigación, denunciaba la complicidad de la policía que liberó la zona antes del atentado “Que no quede ninguna duda: Ribelli, Telleldín y sus secuaces han tenido activa participación para que esta masacre se perpetrara y las evidencias obrantes en la causa son abrumadoras.”.

Finalmente, quien dirigía, la mutual hebrea, Hugo Ostrower, reiteraba la denuncia en contra del expresidente Menem y anhelaba, sin que se cumpliese habiendo pasado ya 23 años “Que la Justicia escucha la voz del pueblo, esa voz que dice que ahora es el turno del actual gobierno de demostrar que es posible hacer mucho más de lo que se ha hecho para quebrar los pactos de impunidad. En el esclarecimiento y castigo de la masacre de la AMIA no se juega sólo una cuestión penal, se trata también del juicio a la impunidad, a la indiferencia, al antisemitismo, a los corruptos que encubrieron o fueron cómplices, a los mercaderes de la muerte.” (Hugo Ostrower, presidente de AMIA.)
“Carlos Menem hizo que en la sociedad argentina impere una sensación mezcla de pena, indignación, rechazo y asco.” (Czyzewski.).


Fuente : Página 12, 19 de Julio de 2001

martes, 4 de julio de 2017

LITTO NEBBIA: "BUSQUÉ EL CONCEPTO DE UNA BALSA COMO SINÓNIMO DE LIBERTAD, EVITANDO LA CENSURA "( A 50 AÑOS DEL TEMA FUNDADOR DEL ROCK ARGENTINO)

Se cumplen 50 años del lanzamiento de “La Balsa”, uno de los hitos fundantes del rock nacional
"La Balsa" de Los Gatos fue el primer gran éxito de nuestro rock. Litto Nebbia y Tanguito la compusieron en la confitería La Perla, en pleno barrio de Once, no imaginarían que sería una obra fundamental para entender el nacimiento de un nuevo género en el país.

Aguilar acaba de lanzar “Mi banda sonora, la vida es un encuentro”, la biografía de Litto Nebia, que recuerda sobre el momento de la creación, el cantante de Los Gatos recordó que Tanguito le pidió ayuda para terminarla. “Me "interesó lo que estaba cantando. Me dijo, 'no sé cómo completarla'. Tocó la primera estrofa, tomé la guitarra y terminé. Nació en dos minutos".

Litto , lejos de la polémica que se mantiene si él o Tanguito la tocaron por primera vez, recuerda:“inicialmente Tanguito había propuesto iniciar una canción con la frase ´estoy muy solo y triste en este mundo de mierda”. Era una expresión contundente, característica del espíritu del movimiento juvenil roquero en su etapa contracultural, iniciada mundialmente con el encuentro entre Los Beatles y Bob Dylan el 28 de agosto de 1964 y que estaba a punto de estallar unas semanas después en Estados Unidos, con el “Verano del amor” que dio nacimiento al movimiento hippie.

Como con muchos otros temas de rock nacional e internacional, ha sido habitual sugerir que “La balsa” tiene un “mensaje encubierto” referido al consumo de drogas ilegales.

Es que en Buenos Aires, en la segunda mitad de los años sesenta, las anfetaminas eran la única droga más o menos disponible para los estudiantes. Tanguito adquirió una seria adicción a las drogas que lo dañó tanto personal como artísticamente y jugó un papel importante en su desequilibrio mental y su muerte.

Pablo Schanton, crítico especializado en rock, reflexionó: “Naufragar, pala clave de “La balsa” resumía un programa generacional. Existen varias versiones de cómo este término náutico se vuelve el “ábrete sésamo” del rock argentino en 1967. “Naufragar es quemar los días, charlar incansablemente en un café, salir de la rutina, quebrar las barreras del tiempo”, explicaba Nebbia.

En Argentina , la réplica del autoritarismo que criticaban La Balsa y Nebbia , se rompió un poquito el 3 de Julio, en medio del gobierno dictatorial de Juan Carlos Onganía, que veía en los jóvenes y su rebeldía, amenazas al orden, si hasta besarse entre parejas era reprimido. Nebbia, reconoce cincuenta años después que "Una de las cuestiones es que necesitábamos libertad de expresión, y no tanto la crítica de nuestros mayores. Busqué el concepto de una balsa como sinónimo de libertad. Si la escribíamos muy directa nos podían censurar".

Con doscientos mil discos vendidos a días de su aparición, “ La Balsa”,mantiene con el mismo espiritu “. Nebbia vivió el rock de la Argentina antes de sus comienzos, pero siempre con principios. Ya era un músico preadolescente cuando descubrió los primeros sonidos del rock en inglés y formó parte de la “nueva ola” rosarina que desembarcó en Buenos Aires como parte de una tendencia que estaba por convertirse en una historia de la cual Litto es protagonista y fundador: el inventor del invento.

Cuando las necesidades apretaron, Nebbia y su compañero Ciro Fogliatta (un extraordinario pianista de blues que sigue tocando todas las semanas y grabando) apostaron por quedarse en Buenos Aires y grabar los que serían los primeros éxitos (además de muy buenas canciones) de lo que ahora conocemos como el rock nuestro de cada día, llamado en el tiempo: rock nacional o rock de la Argentina. Y también, el rock de toda Hispanoamérica y el territorio hispanohablante de los Estados Unidos. Y España.

En síntesis, escuchar La Balsa asi como leer “Mi Banda Sonora”, la biografía ( o memoria libre, como prefiere llamarla), son para un músico (o un amante genuino de la música) leer esta memoria libre de Litto Nebbia es un viaje extraordinario, sus primeros diez años en la música son de una actividad constante, todo es aventura pero todo es seriedad bien entendida, entrega al arte y a la vez aleccionador.

Fuentes:

Litto Nebbia celebró 45 años de ?La balsa?, El Tribuno ( Salta) 20 de Octubre de 2012

Litto Nebbia recuerda "La Balsa" de Los Gatos a 50 años de su salida, TN, 3 de Julio de 2017

Litto Nebbia, Mi banda sonora, Aguilar, Buenos Aires, Mayo 2017