miércoles, 28 de octubre de 2026
A 31 años de su asesinato: Rabin creía que Israel tendría que vivir por la espada durante muchos años, por lo tanto, insistió en que los grandes desembolsos en defensa eran obligatorios incluso después de la firma de los tratados de paz (Efraim Inbar. 2020)
El primer ministro Rabin insistió en fronteras defendibles. Nunca consideró un regreso a las fronteras de 1967 ni ningún intercambio territorial
El primer ministro y ministro de Defensa, Itzjak Rabin, fue asesinado hace 31años por Igal Amir, un fanático religioso judío, porque buscaba la paz con los palestinos basándose en la partición de la Tierra de Israel (lo que se conoce como el proceso de Oslo). Cada año, en el aniversario de esta tragedia, se debate el legado político de Rabin.
Muy pocos niegan el hecho de que, en general, el proceso de Oslo fue un fracaso, porque el movimiento nacional palestino no estaba (y aún no está) maduro para un compromiso histórico con el movimiento sionista. Hay pruebas de que Rabin también se dio cuenta de esto antes de ser asesinado. Rabin se mostró escéptico del proceso de Oslo desde el principio, y proyectó una creciente ambivalencia. Estaba considerando poner fin al proceso. Sin embargo, el fiasco de Oslo fue su responsabilidad.
En retrospectiva, quizá no había otra forma de llevar ampliamente a los líderes israelíes y al público israelí a la conclusión de que Israel no tenía ningún socio palestino para la paz, excepto pagar con sangre en el camino.
Rabin estaba listo para la partición de Cisjordania), que era la posición sionista clásica, pero insistió en fronteras defendibles para Israel. Nunca contempló un regreso a las fronteras de 1967 ni ningún intercambio territorial. En su último discurso ante el Parlamento esbozó su mapa preferido. La frontera oriental defendible de Israel sería el Valle del Jordán Las áreas alrededor de una Jerusalén unida debían incluirse en Israel. Habló de una «entidad» palestina (que dijo que «sería menos que un Estado») para manejar los asuntos de los palestinos.
Rabin a menudo recordaba al público que Israel se encuentra en el Medio Oriente, donde los tratados de paz generalmente son un fenómeno temporal, en el mejor de los casos. asimismo, creía que Israel tendría que vivir por la espada durante muchos años. Por lo tanto, insistió en que los grandes desembolsos en defensa eran obligatorios incluso después de la firma de los tratados de paz. Según Rabin, el poder militar israelí era una condición necesaria para garantizar la preservación de los tratados con los vecinos en un Medio Oriente turbulento.
De hecho, varios aspectos de la compleja personalidad de Rabin se han convertido en focos de identificación para diferentes tipos de israelíes. ¡Los rasgos personales de Rabin eran admirables! Fue un patriota israelí que dedicó desinteresadamente su vida a la seguridad del Estado judío. Tenía una mente analítica impresionante. Era un israelí honesto, que decía lo que pensaba sin barnices.
El asesino privó a Rabin de la oportunidad de enfrentarse al fracaso del proceso de Oslo; un proceso que Rabin no inició, pero que respaldó con orgullo.
La mitología sobre Rabin todavía está en proceso. A medida que pasa el tiempo debemos tratar de recordar no solo sus debilidades y fracasos, sino también sus grandes logros.
Fuente:
Inbar, Efraim El verdadero legado de Rabin, Aurora, Israel, 5 noviembre, 2020
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