Perlitas de la Historia
miércoles, 21 de octubre de 2026
El Museo Argentino del Títere presenta una nueva etapa de trabajo
El Museo Argentino del Títere presenta una nueva etapa de trabajo que integra espectáculos, visitas guiadas, proyectos educativos para instituciones escolares, formación artística y puesta en valor de su patrimonio. El sábado 7 de noviembre a las 15 h realizará un encuentro para presentar la programación teatral y las propuestas educativas con música en vivo a cargo del titiritero y clarinetista Rafael Zicarelli y una visita guiada por las salas del museo. Además a las 16 se podrá disfrutar del espectáculo de títeres Titirisones, de los grupos Valija en Mano y Las Cotorras, del que Zicarelli forma parte como titiritero.
El Museo Argentino del Títere es una institución de referencia para el arte titiritero, con una trayectoria vinculada a la investigación, la creación artística, la educación y la preservación del patrimonio cultural. Ubicado en el barrio porteño de San Telmo, funciona en la casa natal de Mane Bernardo, una de las grandes maestras del teatro de títeres argentino.El museo forma parte de la Fundación Mane Bernardo-Sarah Bianchi, creada en 1983 por estas dos artistas con el propósito de preservar y difundir el arte de los títeres, promover la investigación y propiciar el desarrollo de actividades docentes, artísticas y literarias en todas sus técnicas y posibilidades de aplicación. La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires declaró al Museo Argentino del Títere como Sitio de Interés Cultural fue el 22 de septiembre de 2016.
Más info en @museodeltitere.ar, http://www.museodeltitere.ar
Fuente:
Te hago la Prensa
martes, 20 de octubre de 2026
A 50 años del debut de Diego Maradona en primera: cambió la historia del fútbol
El pichón de crack hizo su primera presentación como profesional el 20 de octubre de 1976; estaba a diez días de cumplir los 16 años.
El 20 de octubre de 1976, los “millones “que se acercaron a La Paternal fueron testigos del debut de uno de los mejores futbolistas de la historia. Durante un partido entre Argentinos Juniors y Talleres de Córdoba, un joven de 15 años llamado Diego Armando Maradona ingresó en el segundo tiempo y, con algunos destellos de su talento, dejó impávidos a todos gracias a su calidad. Hoy, 50 años después, la figura de Pelusa se transformó en mítica.
Recomendado por Francis Cornejo, Maradona pasó de la Novena a entrenar con el plantel profesional en tan solo dos años y contaba con la chance de realizar su primera presentación en La Paternal: argentinos arrancó perdiendo 1-0 contra los cordobeses producto del tanto convertido por Luis “Hacha” Ludueña y la estrategia llevada a cabo por DT, con varios jugadores de marca en el mediocampo, no estaba rindiendo frutos.
En ese contexto, y ante la impaciencia de los hinchas, Montes dispuso el ingreso de Pelusa; con el número 16 y el desparpajo que solo portan los grandes, un Diego melenudo irrumpió en el campo de juego con ganas de comerse el mundo. “Entrá y jugá”, fue la única indicación del entrenador antes del inicio del complemento.
Maradona no tuvo problemas en cumplir las órdenes de su DT: pese a que no hay registros fílmicos oficiales vinculados al gesto técnico, una foto recolectada varias décadas después dio en el clavo. Ante la marca férrea de Juan Cabrera, Diego esperó y, con cara externa, hizo que el balón pasara por entre sus piernas.
El autor del Gol del Siglo, con el tono que lo caracteriza, rememoraría las sensaciones que lo embargaron en su primer partido: “Calenté treinta segundos y entré. Después, cuando la pelota pasó limpita en el caño, enseguida escuché el ‘óle’ de la gente, como una bienvenida”. Se cumple un nuevo aniversario del surgimiento de la leyenda.
Esto decían compañeros y rivales de aquel 20 de octubre de 1976, hace hoy 50 años: “Juan Domingo Cabrera (Talleres)
"¡Cómo me voy a olvidar de ese caño! Es más: cada día estoy más orgulloso de haberlo recibido. Nuestro DT no nos había dicho nada sobre él. En realidad, eran pocos quienes conocían su potencial" .
Rubén Giacobetti (Argentinos)
"Diego tenía que jugar. La gente lo pedía y hasta nosotros veíamos que él era diferente. Por el cambio quedé en la historia del mejor del mundo de casualidad, y bienvenido sea”.
Miguel Gette ( Argentinos)
"Todo el mundo se acercó al vestuario para felicitarlo, especialmente la gente de inferiores. Diego puso una cara de felicidad que no olvidaré. Todos le dijimos que la derrota no importaba" .
Fuente:
A 46 años del debut de Diego Maradona en Argentinos Juniors: así fue el día que apareció la leyenda, TN, 20 de Octubre de 2022.
sábado, 10 de octubre de 2026
Estudiar la efeméride del 12 de octubre es abrirse a la riqueza de la diversidad cultural, al respeto por las identidades y a la multiplicidad de voces que dan forma a nuestra historia común
El 12 de octubre se recuerda en nuestro país el Día del Respeto a la Diversidad Cultural o el Día de la Raza, según lo dispuesto por el actual gobierno argentino. En un principio se conoció como Día de la Raza, expresión que reflejaba una mirada eurocéntrica y colonial, más tarde revisada a la luz de nuevas lecturas críticas de la historia fue cambiando de denominación.
La conmemoración tiene sus raíces en España, hacia fines del siglo XIX, cuando la Reina Regente María Cristina de Austria presentó a las Cortes un proyecto para declarar el 12 de octubre como Fiesta Nacional Española. En América Latina, paralelamente, se conmemoraba el IV Centenario del arribo europeo, que se celebraba en un clima de consolidación de los Estados nacionales, con monumentos y ceremonias que buscaban fortalecer la identidad y ganar reconocimiento internacional, exaltando la hazaña europea en estas tierras y erigiendo a Cristóbal Colón como símbolo de aquel proceso.
En Argentina, el presidente Hipólito Yrigoyen instauró oficialmente en 1917 el Día de la Raza, justificando su decisión en el valor histórico del llamado “Descubrimiento de América, continuando con la tradición de identificarse con Europa bajo los principios de modernización, progreso y civilización.Con el tiempo, la efeméride fue adquiriendo nuevos matices, influida por movimientos indigenistas, transformaciones sociales y políticas en la región, y por los procesos de descolonización a nivel mundial. El debate de 1992, en el marco del V Centenario bajo el lema “Encuentro de Dos Mundos”, abrió nuevas discusiones sobre la memoria histórica y el rol de los pueblos originarios.
Un momento decisivo llegó en 2010, cuando la fecha pasó a denominarse oficialmente Día del Respeto a la Diversidad Cultural. Esta nueva designación reconoce la pluralidad de identidades, valora los aportes de los pueblos originarios y propone una convivencia fundada en la igualdad y el respeto. Hoy se resignifica como una invitación a reconocer la diversidad cultural y la memoria de los pueblos originarios.
Mirar esta efeméride desde la perspectiva de la memoria colectiva nos permite comprender cómo los relatos oficiales se entrelazan con memorias alternativas, y cómo de ese cruce surgen nuevas formas de interpretar el pasado y proyectar un futuro más inclusivo.
El 12 de octubre nos recuerda que la historia de América no se cuenta con una sola voz. Cada documento, recurso y actividad que compartimos ilumina esta pluralidad: relatos oficiales, testimonios de mujeres, voces de pueblos originarios, historias de migrantes y expresiones culturales que laten en la memoria de nuestro continente.
Este recorrido invita a sumergirse en el análisis crítico de cómo se construyen las memorias, a descubrir qué voces fueron acallada, porque estudiar la efeméride del 12 de octubre no es solo recordar un hecho histórico: es abrirse a la riqueza de la diversidad cultural, al respeto por las identidades y a la multiplicidad de voces que dan forma a nuestra historia común.
Fuente: 12 de octubre: América: un continente de voces, identidades e historias,Minisiterio de Educación Santa Fé, Santa Fé, Argentina.
jueves, 8 de octubre de 2026
El Buenos Aires Lawn Tennis Club, celebra cien años de existencia
La Tribuna Central Horacio Billoch Caride y su cancha Guillermo Vilas, el emblemático estadio del Buenos Aires Lawn Tennis Club, cumplen un siglo de vida.
Hay historias que ocupan cientos de páginas entre las tapas de un libro, pero hay construcciones que guardan miles de ellas entre sus muros, en sus pasillos o que circulan suavemente sobre el suelo moviendo las hojas del mismo modo que una brisa, como sucede en el estadio del Buenos Aires Lawn Tennis Club, escenario donde crecieron y se hicieron grandes algunas de las figuras más importantes de la historia del tenis argentino y mundial, en donde se desarrollaron históricas jornadas de Copa Davis, del Campeonato del Río de la Plata y, desde 2001, del ATP 250 Argentina Open.
Desde las hojas del Libro de Actas del Buenos Aires Lawn Tennis emerge que el 26 de octubre de 1925 la Comisión Directiva del club decidió avanzar con la construcción de un estadio que pudiera recibir a la creciente cantidad de espectadores que seguían las competencias. La obra comenzó en mayo del año siguiente, con planos realizados por el ingeniero Alberto Dumas y el arquitecto Carlos Dumas, socios de la institución. Ambos donaron los planos, sus honorarios y la dirección de la obra.
El proyecto se financió con el aporte de los propios socios del club, a través de un bono destinado a reunir los fondos necesarios y el resultado fue una empresa enorme para aquella Buenos Aires. La Tribuna Central, así llamada la construcción en el tenis, tenía inicialmente capacidad para 3.000 espectadores y fue construida sobre una estructura de cemento armado, con tribunas y dependencias debajo de las gradas. En ese momento se convirtió en uno de los grandes estadios de tenis de Sudamérica y, por sus características, en una construcción pionera para la ciudad. Hasta el diseño tenía una preocupación particular: se dejó una distancia de diez metros entre las líneas de fondo y laterales y las tribunas para retrasar todo lo posible la aparición de sombras sobre la cancha. La idea original, incluso, contemplaba una estructura similar a la de Forest Hills, en Nueva York, en donde se disputaba el Abierto de los Estados Unidos, hoy conocido como el US Open.
En un principio se había pensado en un diseño en forma de herradura, pero finalmente se decidió cerrar también el sector oeste, porque se consideró que era el lugar de mayor privilegio para observar los partidos.
Así, para el 9 de octubre de 1926 ya estaba todo en condiciones y el público ocupó sus tribunas por primera vez para presenciar las jornadas finales de la Copa Mitre, entre la Argentina y Brasil. La obra todavía no había tenido su inauguración formal, pero el estadio ya comenzaba a cumplir con aquello para lo que había sido construido: reunir a miles de personas alrededor de una cancha de tenis y darle el marco necesario a las grandes presentaciones.
Un año más tarde, en noviembre de 1927, llegarían al país dos de Los Mosqueteros franceses, Jacques Brugnon y Jean Borotra, junto a Christian Boussus, que integraban el equipo de Copa Davis, que había conquistado, por primera vez, la Ensaladera de Plata. Durante la presentación oficial, estuvo presente el presidente de la Nación, Marcelo T. de Alvear.
El estadio porteño, el primero de hormigón en la ciudad de Buenos Aires, no fue simplemente una construcción importante para el deporte argentino, apareció en una época en la que las grandes capitales del tenis comenzaban a levantar sus propios templos y se anticipó en dos años al que la Federación francesa construiría en el Bois de Boulogne, de París, para que su equipo defendiera la Copa Davis, en 1928, ante el de los Estados Unidos. A partir de ese momento nacía el Stade Roland Garros.
La primera modificación al estadio del Buenos Aires fue la ampliación de 1953, cuando el arquitecto Mario Roberto Álvarez proyectó una obra que prácticamente duplicó su capacidad. Aquella ampliación terminó de darle la dimensión que conserva, con capacidad actual para 5.027 espectadores, aunque durante décadas fue capaz de recibir a públicos todavía mayores según las características de cada competencia. En ese momento las gradas de hormigón ya tenían asientos de madera para el público, que fueron cambiadas por butacas plásticas más confortables en el segundo lustro de este siglo, con motivo de una modernización de sus instalaciones, algo que ha venido sucediendo en los últimos años, también, en búsqueda de mejoras para los jugadores y mayor confort.
Pero el estadio comenzó a construir su propia historia sobre el polvo de ladrillo y bajo las gradas de cemento. En medio de esas paredes construidas como depósito, se proyectaron pequeños albergues que sirvieron de habitaciones para jugadores que llegaban desde el interior del país o del extranjero, como el paraguayo Víctor Pecci. Así, Guillermo Vilas supo tanto lo que se sentía dormir debajo de esas frías escalinatas como, también, del calor que de ellas surgía en cada una de sus presentaciones.
El escenario moderado de tenis hasta comienzos de los ’70 vivió la explosión de la popularidad de este deporte con la aparición del Gran Willy y las tribunas fueron escasas y desbordadas, por lo que debieron anexarse tribunas tubulares, del lado del río, ya que en el sector opuesto se encontraba la pileta del club, ya desplazada hace años.
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El tenis encontró su lugar emblemático en esa Tribuna Central y, desde 1933, se transformó en la sede para que Argentina jugara de local las series de Copa Davis. Y se convirtió en bastión, en escenario de grandes hazañas, de emotivas alegrías y dolorosas derrotas.
En los albores del tenis profesional se volvió el templo al que la gente llegaba para venerar a Guillermo Vilas y el tenis argentino comenzó a darle el nombre de La Catedral. En esa época dorada arribaron grandes nombres del tenis mundial: Roy Emerson, Rod Laver, Bjorn Borg, John McEnroe, Ivan Lendl y Manolo Orantes, entre otros.
Después, vinieron los tiempos de disfrutar de la exquisita Gabriela Sabatini, José Luis Clerc, a La Legión, con David Nalbandian, Guillermo Coria, Gastón Gaudio y tantos otros, como Ricardo Cano, Martín Jaite, Javier Frana, Alberto Mancini y Diego Schwartzman, mezclando épocas. También, este estadio, disfrutó de la primera y última aparición ante el gran público argentino de Juan Martín del Potro.
En esa Tribuna Central, Guillermo Vilas consiguió su primer título profesional, ante Bjon Borg, se hizo fuerte en Copa Davis, ganando 29 de los 38 partidos que disputó, y fue el responsable de la instalación de tribunas tubulares para albergar a más gente.
Por todo esto, a partir de 2016, la cancha del estadio recibió el nombre del tenista más importante de la Argentina, de quien popularizó y masificó este deporte en el país: Guillermo Vilas quien, además, en su juventud representó al Buenos Aires en los Interclubes nacionales.
El tenis mundial de este siglo conoce el legado de este estadio. El brasileño Guga Kuerten se trepó al N°1 del mundo ganando el primer Argentina Open, en 2001, y también pasaron otros 12 líderes del ranking de ATP y el próximo: Bjorn Borg, John McEnroe, Ilie Nastase, Mats Wilander, Ivan Lendl, Andre Agassi, Marcelo Ríos, Carlos Moyá, Marat Safin, Juan Carlos Ferrero, Rafael Nadal, Carlos Alcaraz y Alexander Zverev.
No es solamente una lista de campeones. Es la dimensión de un escenario que durante cien años permitió que generaciones diferentes del tenis se cruzaran sobre la misma cancha, con distintas raquetas, distintas pelotas y distintas maneras de entender el juego.
El nombre que lleva actualmente la Tribuna Central también pertenece a esa historia. Horacio Billoch Caride fue presidente del Buenos Aires Lawn Tennis Club durante 35 años, desde 1968, y presidió la Asociación Argentina de Tenis en dos períodos. Fue jugador, dirigente y juez de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, pero su vínculo con el club trascendió ampliamente esos cargos. El estadio lleva su nombre, porque durante buena parte de su vida estuvo ligado a la institución y porque su figura quedó asociada a una etapa fundamental de la historia del tenis argentino.
Por eso, cuando se habla del centenario de la Tribuna Central, no se habla solamente de una estructura que sobrevivió un siglo. Se habla de un escenario que vio pasar buena parte de la historia del tenis argentino, que vivió la transformación de este deporte, que estuvo allí, cuando el tenis todavía buscaba su lugar, cuando Vilas lo convirtió en una pasión popular, cuando la Copa Davis llenaba las tribunas y cuando Gaby Sabatini hizo que millones de argentinos siguieran sus partidos y llegaran otras figuras como Steffi Graf, Martina Navratilova y Billie Jean King.
Este 8 de octubre no se recuerda una obra de cemento armado levantada en Palermo en 1926, mirando hacia atrás se comprende que sobre ese polvo de ladrillo no se construyó sólo una estructura, sino buena parte de la memoria del tenis argentino.
En sus vestuarios, aún se guardan los rumores de aquella reacción de Jaite, cuando Agassi agarró la pelota con la mano para darle un punto, de la charla por la lesión de Borg, los comentarios de Diego Maradona en su visita a los torneos, de las diferencias entre Vilas y Clerc y de los sueños de los jóvenes que durmieron sus sueños de éxito en los dormitorios bajo sus tribunas.
No es de extrañar, entonces, que tal vez no sea la brisa la que mueva las hojas caídas de los árboles que circundan el estadio, sino alguna de esas tantas historias de estos 100 años que guarda la cancha Guillermo Vilas y que quiere ser contada.
Fuente:
La Catedral del tenis argentino cumple 100 años, Quique Cano, Infobae, 8 de Octubre de 2026
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Seguir sin Messi
El adiós a la Selección Argentina fue una conversación abierta con la multitud. Un mensaje colectivo y personalizado. Una noche con Messi tras 20 años de conexión emocional de toda una generación.
Dos décadas sin pausa en la elite del fútbol, y ahí va Messi, a los 39, en un partido sin nada para ganar o perder, corriendo una pelota para que no se pierda por el fondo de la cancha. La grandeza incomparable de un futbolista ahora iluminada en ese sprint para dejar la pelota justito clavada en el corner; como cuando hacemos esas carreras absurdas contra otro en la vereda, sin que ese otro se entere. La satisfacción de vencer motivada por el desafío interno.
Espíritu amateur dirán algunos. Fiereza competitiva hasta el último suspiro dirán otros. Mil formas de llamarlo. Es una nueva síntesis de Messi y su compromiso con el fútbol como juego, arte y espectáculo.
La noche del adiós de Messi a la Selección Argentina obliga a apagar las imperfecciones del acontecimiento y otros detalles que pasamos por alto con total intención. La idea es quedarnos con Messi y su conexión emocional con la multitud. Diez minutos de discurso que se explican solos.
Messi llegó a la Selección como un chico callado y se va suelto y locuaz. Le puso nueva firma a una pieza narrativa que tomó cuerpo en el andar, y se convirtió en un match momentum incorporado a los hitos de los que consiguen cambiar el curso de la historia de aquello que hacen.
Para seguir con este newsletter, primero hay que leer lo que se vio. Esto es lo que Messi dijo:
Bueno, la verdad es difícil decir algo hoy. Hay muchas, muchas emociones, se me cruzan muchas cosas. Obviamente lo primero que pienso es en mi viejo.
No me queda más que agradecer. Como le dije en la carta de despedida, fue un orgullo muy grande para mí defender esta camiseta durante todo estos más de 20 años. Hasta en los peores momentos que lo hemos pasado y lo he tenido, nunca dejé de luchar, de pelear, de dar el máximo, de querer estar siempre.
El no venir más va a ser un dolor muy grande, te juro que le juro que me gustaría venir toda la vida, porque jugar en la Selección Argentina es lo más lindo que te puede pasar, lo más lindo que te puede pasar.
Como dije, si bien quiero estar toda la vida acá, siento que es el momento. El último Mundial ya fue demasiado todo lo que me tocó vivir. Tuvimos el sueño de cumplir el sueño mío y el de todo el país de volver a ser campeones del mundo.
El último Mundial estuvimos muy, muy cerquita. Y la realidad es que no pasó nada raro como se dice. Dimos todo. El partido con Inglaterra fue un desgaste muy grande para nosotros a nivel de pierna, a nivel emocional fue un desgaste muy grande. Y la realidad es que llegamos con lo justo, que peleamos como lo hicimos siempre, como lo hicimos con esta camiseta con todos los compañeros que me tocó pasar y compartir.
No solo con ellos y con los que estuvieron en la época que nos tocó ganar, sino que antes también lo hicimos, pero lamentablemente no pudimos ser campeones. También estuvimos muy cerquita, pero no tengan duda que todos los compañeros que tuve al lado siempre dejaron todo por esta camiseta, siempre.
Bueno, agradecer a mis compañeros obviamente por este tiempo que me tocó compartir con este grupo, que fue mucho, que me hicieron cumplir el sueño de chiquito, que me hicieron ser campeones del mundo, campeones de América, Finalissima y todo lo que jugamos. Fue un orgullo enorme para mí compartir la cancha y fuera de la cancha con todos ellos. Era salir a competir y competirle a cualquiera porque sabía que tenía guerreros al lado que se dejaban la vida.
No sé, seguramente me olvido de muchas cosas que me gustaría decirles, pero es un momento muy difícil para mí. Voy a extrañar muchísimo jugar acá. Tuve la suerte de ir por todo el país porque me tocó jugar por todos lados, y siempre recibí un cariño enorme de todos, de mi inicio hasta el final. Y nada, soy un agradecido por todo lo que me tocó vivir.
Agradezco todo este tiempo que siempre fui donde fui, siempre la cancha llena, sea el partido que sea, Mundiales, Copa América, estaban en todos lados haciendo un esfuerzo enorme porque sabemos lo difícil que es estar en la cancha, viajar a Mundiales, viajar a Copa América. Y ustedes lo hacen siempre, siempre somos locales en todos lados y eso nosotros lo sentimos.
En este lugar me tocó vivir uno de los días más felices de mi carrera, que fue cuando volvimos a jugar el primer partido después del Mundial. El haber vivido lo que viví ese día no se me va a olvidar nunca más, fue lo más lindo que me pasó, fue hermoso. Hasta el día de hoy veo videos y me emociono. La verdad que ese día va a quedar en la historia mía, de todos ellos, de todos nosotros, de mi familia. Fue algo espectacular, así que muchísimas gracias.
Hoy nuevamente acá, seguramente me toca vivir el día más triste de mi carrera, que es donde le digo adiós a la Selección, adiós a todos ustedes. Lo voy a extrañar, voy a extrañar defender los colores de la Selección. Pero ahora voy a estar de ese lado con todos ustedes, bancando a todos estos chicos y a todos los que vengan, siempre, siempre unidos.
Quedó más demostrado que cuando nosotros nos juntamos y estamos unidos somos más fuertes que cualquiera y superamos cualquier cosa. Van a venir momentos duros seguro, porque no es normal lo que se hizo todo este tiempo. Y en esos momentos duros tenemos que estar nosotros acompañando más que nunca, como le digo siempre a ellos, o le dije la última vez o la última charla: para conseguir objetivos grandes hay que hacer un grupo fuerte, hay que hacer un grupo unido, porque hay gente que quiere ver mal a la Selección, entonces no hay que darle el gusto.
En los momentos duros, los momentos difíciles, es cuando realmente se ve el grupo y cuando se puede salir de momentos o situaciones difíciles. Cuando no hay un grupo fuerte es muy difícil conseguirlo, y ya les digo que nosotros éramos un grupo extraordinario, por eso conseguimos todo lo que conseguimos.
Bueno, sé que la verdad estoy hablando más que nunca. La verdad que no me quiero ir de acá, no quiero dejar la cancha. Solo decirles que los quiero, los voy a extrañar, y soy un agradecido a Dios, como dije, de ser argentino, orgulloso de ser argentino y de haber cumplido el sueño con todos ustedes.
Muchas gracias, los quiero.
El discurso de Messi fue un recordatorio emotivo de que todo, pero todo, siempre es obra de los jugadores. En el repaso mental de todos sus momentos con la Selección, incluyó a los que fueron campeones y los que no.
Messi avisó que cometería olvidos. No hubo menciones a los cuerpos técnicos y mucho menos a los que pueden estar cerca, prácticamente encima, pero quedan del otro lado de la línea de cal. De todos modos, los casi 10 minutos de la charla abierta con la multitud -Messi le habló a la gente: a todos a la vez y a cada uno en especial- no pueden ser evaluados por lo que faltó sino por la profundidad de las palabras que expresaron sentimientos.
Si se repasan esos párrafos, aunque hay menciones explícitas a conquistas, se pueden recordar situaciones particulares que no fueron dichas de manera directa, pero logramos ver la película de Messi en la Selección en su relato: se trata de su propia vida, pero esa experiencia fue colectiva y especialmente generacional.
No pretendo acá hacer un análisis de discurso sino articular ideas desde mi propia emoción en la despedida, y poder dejar claro que Messi en la noche del martes jugó con las palabras y los significado de una manera fabulosa. Fue directo y habló con tachones como en la carta que reveló el anuncio original. Probablemente advertido de ciertas omisiones hubo un mensaje complementario en sus redes sociales.
***
El partido contra Benin fue un amistoso de verdad gestionado ante FIFA para ser clase A, pero tuvo el clima y la pompa de los partidos despedida, cargado de excesos y de superposición de mini tributos dentro del homenaje general.
El comentado asunto de los drones que privilegiaron el mensaje publicitario por encima del momento mágico, casi místico con Messi mirando hacia el cielo, oficia como otro recordatorio: el buen marketing deportivo es el que entiende que hay momentos que no se comercializan ni se patrocinan. Acá no hubo una masterclass de exposición de marca, ni métricas acumuladas que validen el movimiento: fue un estropicio reputacional que lanzó esquirlas en varias direcciones. Probablemente una advertencia para futuras activaciones.
Un Messi diestro. Drones y logos desafortunados. Marketing de tiro en el pie.
Porque el episodio además tiene mucho de sagrado: Messi transformó cada gol suyo en un gesto único y repetido, con los brazos en alto y la mirada al cielo en recuerdo de su abuela; probablemente ahora también lo haga con su padre. Ese ritual grita que cuando Messi mira al cielo, el sentido de esa acción tiene una profundidad que no admite interferencias.
El asunto fue tema de conversación hasta en la TV de Estados Unidos y material de ironía en clubes que también recurrieron a drones para otras despedidas. Fútbol de hoy: pasa en un lugar y rebota en todas partes. La repercusión es infinita si Messi está de por medio.
Argentina nunca tuvo problemas con la producción y el recambio de futbolistas: lo que cambia es como se reconfigura un equipo basado en cracks únicos.
Es de imaginar que cuando Messi se retire definitivamente del fútbol habrá otra despedida más global, producida a la altura del acontecimiento, con futbolistas que se ubican por debajo en la escala de la fama y el reconocimiento, para darle el adiós definitivo y habilitar el paso trascendental: que Messi se ubique por encima del propio fútbol. Será más que una leyenda, embajador o el casillero en el que lo quieran ubicar. Es lo que va a pasar una vez que abandone para siempre el campo de juego.
La Selección transitará una etapa de renovación que ya comenzó y que podrá mostrar crudamente cierta orfandad. Argentina nunca tuvo problemas con la producción y recambio de futbolistas: lo que cambia es como se reconfigura un equipo, cuando durante años y años se construyó en torno a cracks únicos que rompieron moldes, como Messi y Maradona.
Messi: un crack único con su propio cielo
Esa es la parte traumática con la que tuvieron que lidiar algunos entrenadores. Si todo termina como parece, la misión le caerá al propio Lionel Scaloni.
Seguir sin Messi. Es lo que viene. Una frase simple como para escribir en el cielo con drones. De un impacto brutal para esta nueva era del fútbol que acaba de comenzar.
Gantman, Marcelo. Big data sports,8 de Octubre de 2025
martes, 6 de octubre de 2026
Se despide Messi de la selección, adios mago, gracias por todo lo que nos diste
Se despide Messi de la selección, se va uno de los más grandes jugadores de la historia ( no voy a entrar a compararlo con Maradona, porque es una polémica sinsentido)
Fui de los que lo criticó hasta el Mundial 2022, jamás puse en duda su capacidad, su habilidad y magia, pero la crítica era por su rendimiento en la selección, donde no jugaban para él y él no sobresalía como lo hacía en el Barcelona donde era genio y figura con la asistencia de grandes jugadores, ni tampoco en las selecciones juveniles. Con la asunción de Scaloni, la vida de Messi en la cancha cambió, el liderazgo que no solía tener "de pronto" lo adquirió, supo ponerse el equipo al hombre y fue "el hombre" que con la cinta de capitán brilló como nunca en el mundial de Qatar , se mostró, "contagió " a sus compañeros y amalgamaron una selección increíble que levantó la tercera copa para Argentina.
El mundial 2026 lo encontró brillando de nuevo, con un equipo que sin jugar bien, logró para infartos de muchos hinchas, llegar a la final donde cayó dándole poca oposición a España, ganador de la 23 edición de la Copa del Mundo.
Además de todo lo dicho, hay que hacer una mención especial a su padre Jorge Messi, que partió el 8 de Agosto y que fue su gran soporte en lo deportivo y en lo económico. Su partida le generó una tristeza que junto a otros motivos generaron la renuncia a la celeste y blanca queda solamente decirle gracias Lio por todo lo brindado, que siga jugando y divirtiéndose en el Inter de Miami, donde por la calidad es amo y señor del equipo.
Foto: Cortesía Yahoo Noticias
martes, 29 de septiembre de 2026
A 30 años del "Nucazo" de Hugo Guerra
Hace 30 años, Hugo Romeo Guerra, entraba en la historia del Boca- River , en un clásico jugado en la Bombonera, Hugo Guerra inmortalizó el término "nucazo".
Fue un partido vibrante, los comentaristas comenzaban a ensayar las opiniones del final, "sesudos" análisis nos contaban los secretos de un superclásico destinado a ser un empate redondo. De cómo la excelsa pegada de "Tito" Pompei abría el partido en el arco "De la 12". De cómo
Marcelo Salas vulneraba el arco de Navarro Montoya y lo hacía estirarse como un elaśtico, sin poder impedir el empate parcial.
De cómo el pueblo Xeneize volvía a la vida con el gol de Gabriel Cedrés y regresaba al letargo del empate, con aquel gol de Juan Pablo Sorín.
Pero a veces las historias nos regalan una sorpresa, un tiro del final, un acto de injusticia o un castigo inesperado. Hernán Díaz le cometió una falta inocente a Gabriel que le dio una vida más Boca.
Allí fue Hugo Romeo Guerra. Mauricio Pineda tiro un centro a la "olla", todos miraban la pelota mientras el "uruguayo" elevándose en el aire empezaba a "inventar" la pirueta eterna.
Guerra fue uno de los tantos delanteros Uruguayos que desembarcaron en la década del 90 en el fútbol argentino. Grandote, fornido, de buen salto, tuvo su primera demostración de fuerza en Gimnasia y Esgrima de la Plata. Al llegar Carlos Bilardo como el primer entrenador de la presidencia de Mauricio Macri. , buscó a revitalizar y renovar un plantel que no había logrado conseguir cosas importantes. No importaba cuánto había que gastar, el club de la ribera debía renacer y volver a los lugares preponderantes desde lo deportivo. Todas las necesidades de Bilardo fueron cumplidas, llegaron muchos, se fueron otros tantos, y en esa renovación total, llegó Hugo Romeo Guerra.
La torsión digna de un faquir estaba en construcción, la mirada en la pelota, el golpe seco en la nuca y el silencio total antes de la explosión. Gol del grandote que lo festejó cómo si fuera el primero o el último de su carrera, como se festejan los goles que se presumen inolvidables. Enfrente estaba River Plate que estrenaba su título de Campeón de la Copa Libertadores miraba incrédulo lo sucedido, más aún Ramón Díaz en el banco de suplentes, recitando todas las palabrotas habidas y por haber.
Después de ese gol, las notas, las tapas y las marquesinas, pero la carrera de Hugo fue mermando en sus éxitos. Al año volvió a Huracán y luego peregrinó por diferentes clubes con dispares rendimientos.
Más allá de eso, nadie puede quitarle el doble mérito que forjó en su paso por Boca Juniors: Convertir el gol del triunfo en un clásico ya en el ocaso del partido e inventar un término que lo recuerde. "El nucazo de Guerra" es eterno, el primer jugador que encaró de nuca al gol.
Por Bomarito,P.Encaró de nuca al gol, El Gráfico , 29 de Septiembre de 2022
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