Perlitas de la Historia
jueves, 29 de octubre de 2026
Hace 75 años Fangio se consagraba campeóm mundial de Formula-1 por primera vez
Este mismo día pero hace más de siete décadas, Juan Manuel Fangio se impuso en Barcelona tras una definición ante el italiano Alberto Ascari y comenzó una trayectoria que lo llevaría a conquistar cinco coronas mundiales.
El 28 de octubre de 1951, Juan Manuel Fangio llevó a la Argentina a lo más alto del automovilismo mundial. En el circuito de Pedralbes, en Barcelona, el piloto de Balcarce ganó el Gran Premio de España con su Alfa Romeo y se consagró campeón de la Fórmula 1 por primera vez. A 75 años de aquella hazaña, su nombre sigue siendo una referencia inexcusable para el deporte argentino y el punto de partida de una historia que todavía alimenta la ilusión de volver a tener un campeón nacional en la categoría.
La consagración no fue un trámite. Fangio llegó a la última carrera de la temporada como líder del campeonato, con Alberto Ascari y su Ferrari como principal amenaza. El italiano había conseguido la pole position y largaba por delante del argentino, pero una decisión técnica de su equipo terminaría condicionando sus posibilidades en la lucha por el título.
Cómo fue la competencia que consagró a Fangio hace 75 años
La carrera tenía 70 vueltas y más de 440 kilómetros de recorrido. Ascari comenzó adelante, pero Fangio lo superó en la cuarta vuelta y tomó una posición que ya no abandonaría. Mientras el argentino sostenía su ritmo, Ferrari empezó a sufrir problemas con los neumáticos, una consecuencia de haber elegido ruedas de menor diámetro que las utilizadas por Alfa Romeo.
La apuesta de la escudería italiana buscaba mejorar el rendimiento de sus autos, pero el desgaste de las cubiertas terminó jugando en su contra. Los pilotos de Ferrari debieron detenerse para cambiarlas y perdieron tiempo valioso. Ascari tampoco pudo escapar a esos inconvenientes: terminó cuarto, a dos vueltas del ganador.
Fangio aprovechó las circunstancias y cruzó la meta después de completar las vueltas pactadas. José Froilán González, también argentino, terminó segundo con Ferrari, mientras que Giuseppe Farina completó el podio. Así, el automovilismo nacional celebró una jornada que tuvo a dos representantes del país entre los tres primeros de la carrera.
El triunfo le aseguró al Chueco su primer campeonato mundial, con el que se tomó revancha de la temporada anterior, cuando había terminado como subcampeón detrás de Farina. Y así es como, a los 40 años, el balcarceño conquistaba una corona que sería la primera de cinco a lo largo de su carrera (1951 con Alfa Romeo, 1954 con Maserati y Mercedes-Benz, 1955 con Mercedes-Benz, 1956 con Ferrari y 1957 con Maserati).
La ilusión argentina, 75 años después
Desde aquellos años de Fangio y González hasta la actualidad, la presencia argentina en la F1 atravesó distintas etapas. El país tuvo otros representantes en la categoría, pero la figura del Chueco conserva un lugar especial por sus cinco títulos mundiales, una marca que lo convirtió en el piloto argentino más laureado de la historia.
Hoy, Franco Colapinto es el único argentino en la máxima categoría y representa una nueva oportunidad para que el público nacional vuelva a identificarse con un piloto propio en la parrilla. Pensar en un campeonato en el corto plazo sería anticiparse a un camino que depende de múltiples factores, desde el rendimiento del auto hasta la competitividad del equipo.
Pero las comparaciones con Fangio no necesitan convertirse en pronósticos. A 75 años de aquella tarde en Barcelona, su primera corona sigue recordando hasta dónde llegó un argentino en la Máxima. Y, mientras Colapinto construye su propio recorrido, la ilusión de volver a celebrar un título mundial continúa viva.
Fuente: Histórico: hace 75 años, un piloto argentino fue campeón de F1 por primera vez, Redacción Olé, 28 de Octubre de 2026
Primera Feria de Libros de oportunidad a Cielo Abierto en Avenida de Mayo
Organizada por el Ministerio de Desarrollo Económico de la Ciudad y la Fundación El Libro, se desarrollará el sábado 31 de octubre y el domingo 1° de noviembre, de 11 a 19, en la Avenida de Mayo entre Salta y San José, con acceso libre y gratuito. Más de 80 stands de editoriales, librerías, distribuidores y salderos participarán con ofertas y promociones en una amplia variedad de títulos y géneros a precios accesibles, para todas las edades. Durante las dos jornadas del fin de semana habrá un escenario central con presentaciones de autores y música en vivo, además de espacios de descanso, en una experiencia abierta y participativa pensada para lectores, familias y vecinos. La iniciativa busca acercar la lectura a un público amplio y generar un canal alternativo para la comercialización de libros discontinuados, ejemplares fuera de circulación y saldos de catálogo.
Los comercios de la zona se sumarán con descuentos y promociones para quienes visiten la feria. Participarán La Tasca de Fosforito, Plaza Asturias, Óptica Conecta, La Panera Rosa, El Imparcial y El Globo, ampliando la propuesta y el circuito comercial del barrio. La feria busca impulsar las ventas y generar nuevas oportunidades comerciales para librerías, editoriales y distribuidores, especialmente a través de la venta de títulos discontinuados y saldos de catálogo de todos los géneros. Al mismo tiempo, permitirá acercar una mayor variedad de libros a nuevos públicos. “La Ciudad de Buenos Aires tiene una enorme tradición editorial y una de las mayores concentraciones de librerías por habitante del mundo. Los libros son parte de nuestra identidad, pero también representan una industria que genera trabajo y actividad económica. Con esta primera feria de libros de oportunidad queremos acompañar a librerías y editoriales, acercar los libros a más personas y poner en valor la tradicional Avenida de Mayo, transformándola en un paseo al aire libre que combine cultura, encuentro y oportunidades para el comercio de la zona”, sostuvo el ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad de Buenos Aires, Hernán Lombardi. En tanto, para Christian Rainone, presidente de la Fundación el Libro "la Feria del Libro de Oportunidad a Cielo Abierto es una nueva propuesta para seguir acercando la lectura a toda la comunidad en un espacio público tan emblemático como la Avenida de Mayo. Vecinos y visitantes van a encontrar promociones, saldos y títulos destacados a precios muy accesibles, dinamizando al mismo tiempo el trabajo de libreros y editores. Agradecemos muy especialmente la gestión y el compromiso de Hernán Lombardi al frente del Ministerio de Desarrollo Económico de la Ciudad de Buenos Aires, cuya articulación constante hizo posible abrir este lugar de encuentro directo entre los libros y la gente".
Editoriales, librerías y expositores participantes Acercándonos Ediciones/La Bisagra Editorial Técnica de Estudio - Agape Libros - Asunto Impreso - Basílico, Libros para El Mundo - Buenos Aires Books - Cáctus/Caja Negra - Cúspide Libros - Ediciones Colihue - Ediciones Lea - Editorial Artemisa - Editorial Bonsai - Editorial Del Naranjo - Editorial Guadalupe - Editorial La Crujía - El Aleph - El Ateneo - El Gato de Hojalata - El Hueco Editorial - El túnel - Esotérica Conejo Blanco-Falun Dafa - Gradifco - Gran Barata - Granica - Grupo Editorial Planeta - Imaginador - Librería Kier - Librería Ninon - Libería Didon - Loco Rabia Editorial - Malva Books-M4 Editorial - Manolito Books - Miguelibros - Mil Mundos - NyA - Obelix Libros - Punto de Encuentro- Sade - Voria Stefanovsky - VR Editoras.
Programación Sábado 31 de octubre A las 12:30 - Apertura institucional. A las 13 - La ruta de las librerías: Moderador: Nicolás Artusi. Libreros: Marisa Barossi de Dain Usina Cultural, Ariel Birencwaig de Medio Pan y un Libro. A las 14 - La literatura de lo incómodo: Luis Mey, Martín Sancia y Mayra Andrade. A las 15 - Del mundo digital a la editorial: Santiago Speranza con Damian Glanz. A las 16 - ¿La política argentina es una novela negra?: Jorge Fernandez Diaz con José Nesis. A las 17 - El rock se cuenta a sí mismo: Sergio Marchi y Marcelo Fernández Bitar dialogan sobre ídolos del rock. A las 18 - Cierre musical a cargo de “Bourbon Sweethearts”. Domingo 1° de noviembre A las 13 - El rastro de Borges en sus libros: Germán Alvarez y Laura Rosato. A las 14 - ¿Somos nuestro cerebro?: Diego Golombek con Lala Franco. A las 15- Mundo editorial al audiovisual: Gustavo Malajovich con Mayra Andrade. A las 16 - La vigencia de la novela romántica: Gloria V. Casañas con Damián Glanz. A las 17 - Mujeres incómodas: Flor Etcheves con Mercedes Funes. A las 18 - Cierre musical a cargo de “Los Clappers”.
Información útil 🎟 Acceso libre y gratuito.
📅 Sábado 31 de octubre y domingo 1 de noviembre | 🕒 11 a 19 h. 📍 Avenida de Mayo entre Salta y San José.
Fuente: Departamento de Prensa Fundación el Linro
miércoles, 28 de octubre de 2026
A 31 años de su asesinato: Rabin creía que Israel tendría que vivir por la espada durante muchos años, por lo tanto, insistió en que los grandes desembolsos en defensa eran obligatorios incluso después de la firma de los tratados de paz (Efraim Inbar. 2020)
El primer ministro Rabin insistió en fronteras defendibles. Nunca consideró un regreso a las fronteras de 1967 ni ningún intercambio territorial
El primer ministro y ministro de Defensa, Itzjak Rabin, fue asesinado hace 31años por Igal Amir, un fanático religioso judío, porque buscaba la paz con los palestinos basándose en la partición de la Tierra de Israel (lo que se conoce como el proceso de Oslo). Cada año, en el aniversario de esta tragedia, se debate el legado político de Rabin.
Muy pocos niegan el hecho de que, en general, el proceso de Oslo fue un fracaso, porque el movimiento nacional palestino no estaba (y aún no está) maduro para un compromiso histórico con el movimiento sionista. Hay pruebas de que Rabin también se dio cuenta de esto antes de ser asesinado. Rabin se mostró escéptico del proceso de Oslo desde el principio, y proyectó una creciente ambivalencia. Estaba considerando poner fin al proceso. Sin embargo, el fiasco de Oslo fue su responsabilidad.
En retrospectiva, quizá no había otra forma de llevar ampliamente a los líderes israelíes y al público israelí a la conclusión de que Israel no tenía ningún socio palestino para la paz, excepto pagar con sangre en el camino.
Rabin estaba listo para la partición de Cisjordania), que era la posición sionista clásica, pero insistió en fronteras defendibles para Israel. Nunca contempló un regreso a las fronteras de 1967 ni ningún intercambio territorial. En su último discurso ante el Parlamento esbozó su mapa preferido. La frontera oriental defendible de Israel sería el Valle del Jordán Las áreas alrededor de una Jerusalén unida debían incluirse en Israel. Habló de una «entidad» palestina (que dijo que «sería menos que un Estado») para manejar los asuntos de los palestinos.
Rabin a menudo recordaba al público que Israel se encuentra en el Medio Oriente, donde los tratados de paz generalmente son un fenómeno temporal, en el mejor de los casos. asimismo, creía que Israel tendría que vivir por la espada durante muchos años. Por lo tanto, insistió en que los grandes desembolsos en defensa eran obligatorios incluso después de la firma de los tratados de paz. Según Rabin, el poder militar israelí era una condición necesaria para garantizar la preservación de los tratados con los vecinos en un Medio Oriente turbulento.
De hecho, varios aspectos de la compleja personalidad de Rabin se han convertido en focos de identificación para diferentes tipos de israelíes. ¡Los rasgos personales de Rabin eran admirables! Fue un patriota israelí que dedicó desinteresadamente su vida a la seguridad del Estado judío. Tenía una mente analítica impresionante. Era un israelí honesto, que decía lo que pensaba sin barnices.
El asesino privó a Rabin de la oportunidad de enfrentarse al fracaso del proceso de Oslo; un proceso que Rabin no inició, pero que respaldó con orgullo.
La mitología sobre Rabin todavía está en proceso. A medida que pasa el tiempo debemos tratar de recordar no solo sus debilidades y fracasos, sino también sus grandes logros.
Fuente:
Inbar, Efraim El verdadero legado de Rabin, Aurora, Israel, 5 noviembre, 2020
miércoles, 21 de octubre de 2026
El Museo Argentino del Títere presenta una nueva etapa de trabajo
El Museo Argentino del Títere presenta una nueva etapa de trabajo que integra espectáculos, visitas guiadas, proyectos educativos para instituciones escolares, formación artística y puesta en valor de su patrimonio. El sábado 7 de noviembre a las 15 h realizará un encuentro para presentar la programación teatral y las propuestas educativas con música en vivo a cargo del titiritero y clarinetista Rafael Zicarelli y una visita guiada por las salas del museo. Además a las 16 se podrá disfrutar del espectáculo de títeres Titirisones, de los grupos Valija en Mano y Las Cotorras, del que Zicarelli forma parte como titiritero.
El Museo Argentino del Títere es una institución de referencia para el arte titiritero, con una trayectoria vinculada a la investigación, la creación artística, la educación y la preservación del patrimonio cultural. Ubicado en el barrio porteño de San Telmo, funciona en la casa natal de Mane Bernardo, una de las grandes maestras del teatro de títeres argentino.El museo forma parte de la Fundación Mane Bernardo-Sarah Bianchi, creada en 1983 por estas dos artistas con el propósito de preservar y difundir el arte de los títeres, promover la investigación y propiciar el desarrollo de actividades docentes, artísticas y literarias en todas sus técnicas y posibilidades de aplicación. La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires declaró al Museo Argentino del Títere como Sitio de Interés Cultural fue el 22 de septiembre de 2016.
Más info en @museodeltitere.ar, http://www.museodeltitere.ar
Fuente:
Te hago la Prensa
martes, 20 de octubre de 2026
A 50 años del debut de Diego Maradona en primera: cambió la historia del fútbol
El pichón de crack hizo su primera presentación como profesional el 20 de octubre de 1976; estaba a diez días de cumplir los 16 años.
El 20 de octubre de 1976, los “millones “que se acercaron a La Paternal fueron testigos del debut de uno de los mejores futbolistas de la historia. Durante un partido entre Argentinos Juniors y Talleres de Córdoba, un joven de 15 años llamado Diego Armando Maradona ingresó en el segundo tiempo y, con algunos destellos de su talento, dejó impávidos a todos gracias a su calidad. Hoy, 50 años después, la figura de Pelusa se transformó en mítica.
Recomendado por Francis Cornejo, Maradona pasó de la Novena a entrenar con el plantel profesional en tan solo dos años y contaba con la chance de realizar su primera presentación en La Paternal: argentinos arrancó perdiendo 1-0 contra los cordobeses producto del tanto convertido por Luis “Hacha” Ludueña y la estrategia llevada a cabo por DT, con varios jugadores de marca en el mediocampo, no estaba rindiendo frutos.
En ese contexto, y ante la impaciencia de los hinchas, Montes dispuso el ingreso de Pelusa; con el número 16 y el desparpajo que solo portan los grandes, un Diego melenudo irrumpió en el campo de juego con ganas de comerse el mundo. “Entrá y jugá”, fue la única indicación del entrenador antes del inicio del complemento.
Maradona no tuvo problemas en cumplir las órdenes de su DT: pese a que no hay registros fílmicos oficiales vinculados al gesto técnico, una foto recolectada varias décadas después dio en el clavo. Ante la marca férrea de Juan Cabrera, Diego esperó y, con cara externa, hizo que el balón pasara por entre sus piernas.
El autor del Gol del Siglo, con el tono que lo caracteriza, rememoraría las sensaciones que lo embargaron en su primer partido: “Calenté treinta segundos y entré. Después, cuando la pelota pasó limpita en el caño, enseguida escuché el ‘óle’ de la gente, como una bienvenida”. Se cumple un nuevo aniversario del surgimiento de la leyenda.
Esto decían compañeros y rivales de aquel 20 de octubre de 1976, hace hoy 50 años: “Juan Domingo Cabrera (Talleres)
"¡Cómo me voy a olvidar de ese caño! Es más: cada día estoy más orgulloso de haberlo recibido. Nuestro DT no nos había dicho nada sobre él. En realidad, eran pocos quienes conocían su potencial" .
Rubén Giacobetti (Argentinos)
"Diego tenía que jugar. La gente lo pedía y hasta nosotros veíamos que él era diferente. Por el cambio quedé en la historia del mejor del mundo de casualidad, y bienvenido sea”.
Miguel Gette ( Argentinos)
"Todo el mundo se acercó al vestuario para felicitarlo, especialmente la gente de inferiores. Diego puso una cara de felicidad que no olvidaré. Todos le dijimos que la derrota no importaba" .
Fuente:
A 46 años del debut de Diego Maradona en Argentinos Juniors: así fue el día que apareció la leyenda, TN, 20 de Octubre de 2022.
sábado, 10 de octubre de 2026
Estudiar la efeméride del 12 de octubre es abrirse a la riqueza de la diversidad cultural, al respeto por las identidades y a la multiplicidad de voces que dan forma a nuestra historia común
El 12 de octubre se recuerda en nuestro país el Día del Respeto a la Diversidad Cultural o el Día de la Raza, según lo dispuesto por el actual gobierno argentino. En un principio se conoció como Día de la Raza, expresión que reflejaba una mirada eurocéntrica y colonial, más tarde revisada a la luz de nuevas lecturas críticas de la historia fue cambiando de denominación.
La conmemoración tiene sus raíces en España, hacia fines del siglo XIX, cuando la Reina Regente María Cristina de Austria presentó a las Cortes un proyecto para declarar el 12 de octubre como Fiesta Nacional Española. En América Latina, paralelamente, se conmemoraba el IV Centenario del arribo europeo, que se celebraba en un clima de consolidación de los Estados nacionales, con monumentos y ceremonias que buscaban fortalecer la identidad y ganar reconocimiento internacional, exaltando la hazaña europea en estas tierras y erigiendo a Cristóbal Colón como símbolo de aquel proceso.
En Argentina, el presidente Hipólito Yrigoyen instauró oficialmente en 1917 el Día de la Raza, justificando su decisión en el valor histórico del llamado “Descubrimiento de América, continuando con la tradición de identificarse con Europa bajo los principios de modernización, progreso y civilización.Con el tiempo, la efeméride fue adquiriendo nuevos matices, influida por movimientos indigenistas, transformaciones sociales y políticas en la región, y por los procesos de descolonización a nivel mundial. El debate de 1992, en el marco del V Centenario bajo el lema “Encuentro de Dos Mundos”, abrió nuevas discusiones sobre la memoria histórica y el rol de los pueblos originarios.
Un momento decisivo llegó en 2010, cuando la fecha pasó a denominarse oficialmente Día del Respeto a la Diversidad Cultural. Esta nueva designación reconoce la pluralidad de identidades, valora los aportes de los pueblos originarios y propone una convivencia fundada en la igualdad y el respeto. Hoy se resignifica como una invitación a reconocer la diversidad cultural y la memoria de los pueblos originarios.
Mirar esta efeméride desde la perspectiva de la memoria colectiva nos permite comprender cómo los relatos oficiales se entrelazan con memorias alternativas, y cómo de ese cruce surgen nuevas formas de interpretar el pasado y proyectar un futuro más inclusivo.
El 12 de octubre nos recuerda que la historia de América no se cuenta con una sola voz. Cada documento, recurso y actividad que compartimos ilumina esta pluralidad: relatos oficiales, testimonios de mujeres, voces de pueblos originarios, historias de migrantes y expresiones culturales que laten en la memoria de nuestro continente.
Este recorrido invita a sumergirse en el análisis crítico de cómo se construyen las memorias, a descubrir qué voces fueron acallada, porque estudiar la efeméride del 12 de octubre no es solo recordar un hecho histórico: es abrirse a la riqueza de la diversidad cultural, al respeto por las identidades y a la multiplicidad de voces que dan forma a nuestra historia común.
Fuente: 12 de octubre: América: un continente de voces, identidades e historias,Minisiterio de Educación Santa Fé, Santa Fé, Argentina.
jueves, 8 de octubre de 2026
El Buenos Aires Lawn Tennis Club, celebra cien años de existencia
La Tribuna Central Horacio Billoch Caride y su cancha Guillermo Vilas, el emblemático estadio del Buenos Aires Lawn Tennis Club, cumplen un siglo de vida.
Hay historias que ocupan cientos de páginas entre las tapas de un libro, pero hay construcciones que guardan miles de ellas entre sus muros, en sus pasillos o que circulan suavemente sobre el suelo moviendo las hojas del mismo modo que una brisa, como sucede en el estadio del Buenos Aires Lawn Tennis Club, escenario donde crecieron y se hicieron grandes algunas de las figuras más importantes de la historia del tenis argentino y mundial, en donde se desarrollaron históricas jornadas de Copa Davis, del Campeonato del Río de la Plata y, desde 2001, del ATP 250 Argentina Open.
Desde las hojas del Libro de Actas del Buenos Aires Lawn Tennis emerge que el 26 de octubre de 1925 la Comisión Directiva del club decidió avanzar con la construcción de un estadio que pudiera recibir a la creciente cantidad de espectadores que seguían las competencias. La obra comenzó en mayo del año siguiente, con planos realizados por el ingeniero Alberto Dumas y el arquitecto Carlos Dumas, socios de la institución. Ambos donaron los planos, sus honorarios y la dirección de la obra.
El proyecto se financió con el aporte de los propios socios del club, a través de un bono destinado a reunir los fondos necesarios y el resultado fue una empresa enorme para aquella Buenos Aires. La Tribuna Central, así llamada la construcción en el tenis, tenía inicialmente capacidad para 3.000 espectadores y fue construida sobre una estructura de cemento armado, con tribunas y dependencias debajo de las gradas. En ese momento se convirtió en uno de los grandes estadios de tenis de Sudamérica y, por sus características, en una construcción pionera para la ciudad. Hasta el diseño tenía una preocupación particular: se dejó una distancia de diez metros entre las líneas de fondo y laterales y las tribunas para retrasar todo lo posible la aparición de sombras sobre la cancha. La idea original, incluso, contemplaba una estructura similar a la de Forest Hills, en Nueva York, en donde se disputaba el Abierto de los Estados Unidos, hoy conocido como el US Open.
En un principio se había pensado en un diseño en forma de herradura, pero finalmente se decidió cerrar también el sector oeste, porque se consideró que era el lugar de mayor privilegio para observar los partidos.
Así, para el 9 de octubre de 1926 ya estaba todo en condiciones y el público ocupó sus tribunas por primera vez para presenciar las jornadas finales de la Copa Mitre, entre la Argentina y Brasil. La obra todavía no había tenido su inauguración formal, pero el estadio ya comenzaba a cumplir con aquello para lo que había sido construido: reunir a miles de personas alrededor de una cancha de tenis y darle el marco necesario a las grandes presentaciones.
Un año más tarde, en noviembre de 1927, llegarían al país dos de Los Mosqueteros franceses, Jacques Brugnon y Jean Borotra, junto a Christian Boussus, que integraban el equipo de Copa Davis, que había conquistado, por primera vez, la Ensaladera de Plata. Durante la presentación oficial, estuvo presente el presidente de la Nación, Marcelo T. de Alvear.
El estadio porteño, el primero de hormigón en la ciudad de Buenos Aires, no fue simplemente una construcción importante para el deporte argentino, apareció en una época en la que las grandes capitales del tenis comenzaban a levantar sus propios templos y se anticipó en dos años al que la Federación francesa construiría en el Bois de Boulogne, de París, para que su equipo defendiera la Copa Davis, en 1928, ante el de los Estados Unidos. A partir de ese momento nacía el Stade Roland Garros.
La primera modificación al estadio del Buenos Aires fue la ampliación de 1953, cuando el arquitecto Mario Roberto Álvarez proyectó una obra que prácticamente duplicó su capacidad. Aquella ampliación terminó de darle la dimensión que conserva, con capacidad actual para 5.027 espectadores, aunque durante décadas fue capaz de recibir a públicos todavía mayores según las características de cada competencia. En ese momento las gradas de hormigón ya tenían asientos de madera para el público, que fueron cambiadas por butacas plásticas más confortables en el segundo lustro de este siglo, con motivo de una modernización de sus instalaciones, algo que ha venido sucediendo en los últimos años, también, en búsqueda de mejoras para los jugadores y mayor confort.
Pero el estadio comenzó a construir su propia historia sobre el polvo de ladrillo y bajo las gradas de cemento. En medio de esas paredes construidas como depósito, se proyectaron pequeños albergues que sirvieron de habitaciones para jugadores que llegaban desde el interior del país o del extranjero, como el paraguayo Víctor Pecci. Así, Guillermo Vilas supo tanto lo que se sentía dormir debajo de esas frías escalinatas como, también, del calor que de ellas surgía en cada una de sus presentaciones.
El escenario moderado de tenis hasta comienzos de los ’70 vivió la explosión de la popularidad de este deporte con la aparición del Gran Willy y las tribunas fueron escasas y desbordadas, por lo que debieron anexarse tribunas tubulares, del lado del río, ya que en el sector opuesto se encontraba la pileta del club, ya desplazada hace años.
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El tenis encontró su lugar emblemático en esa Tribuna Central y, desde 1933, se transformó en la sede para que Argentina jugara de local las series de Copa Davis. Y se convirtió en bastión, en escenario de grandes hazañas, de emotivas alegrías y dolorosas derrotas.
En los albores del tenis profesional se volvió el templo al que la gente llegaba para venerar a Guillermo Vilas y el tenis argentino comenzó a darle el nombre de La Catedral. En esa época dorada arribaron grandes nombres del tenis mundial: Roy Emerson, Rod Laver, Bjorn Borg, John McEnroe, Ivan Lendl y Manolo Orantes, entre otros.
Después, vinieron los tiempos de disfrutar de la exquisita Gabriela Sabatini, José Luis Clerc, a La Legión, con David Nalbandian, Guillermo Coria, Gastón Gaudio y tantos otros, como Ricardo Cano, Martín Jaite, Javier Frana, Alberto Mancini y Diego Schwartzman, mezclando épocas. También, este estadio, disfrutó de la primera y última aparición ante el gran público argentino de Juan Martín del Potro.
En esa Tribuna Central, Guillermo Vilas consiguió su primer título profesional, ante Bjon Borg, se hizo fuerte en Copa Davis, ganando 29 de los 38 partidos que disputó, y fue el responsable de la instalación de tribunas tubulares para albergar a más gente.
Por todo esto, a partir de 2016, la cancha del estadio recibió el nombre del tenista más importante de la Argentina, de quien popularizó y masificó este deporte en el país: Guillermo Vilas quien, además, en su juventud representó al Buenos Aires en los Interclubes nacionales.
El tenis mundial de este siglo conoce el legado de este estadio. El brasileño Guga Kuerten se trepó al N°1 del mundo ganando el primer Argentina Open, en 2001, y también pasaron otros 12 líderes del ranking de ATP y el próximo: Bjorn Borg, John McEnroe, Ilie Nastase, Mats Wilander, Ivan Lendl, Andre Agassi, Marcelo Ríos, Carlos Moyá, Marat Safin, Juan Carlos Ferrero, Rafael Nadal, Carlos Alcaraz y Alexander Zverev.
No es solamente una lista de campeones. Es la dimensión de un escenario que durante cien años permitió que generaciones diferentes del tenis se cruzaran sobre la misma cancha, con distintas raquetas, distintas pelotas y distintas maneras de entender el juego.
El nombre que lleva actualmente la Tribuna Central también pertenece a esa historia. Horacio Billoch Caride fue presidente del Buenos Aires Lawn Tennis Club durante 35 años, desde 1968, y presidió la Asociación Argentina de Tenis en dos períodos. Fue jugador, dirigente y juez de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, pero su vínculo con el club trascendió ampliamente esos cargos. El estadio lleva su nombre, porque durante buena parte de su vida estuvo ligado a la institución y porque su figura quedó asociada a una etapa fundamental de la historia del tenis argentino.
Por eso, cuando se habla del centenario de la Tribuna Central, no se habla solamente de una estructura que sobrevivió un siglo. Se habla de un escenario que vio pasar buena parte de la historia del tenis argentino, que vivió la transformación de este deporte, que estuvo allí, cuando el tenis todavía buscaba su lugar, cuando Vilas lo convirtió en una pasión popular, cuando la Copa Davis llenaba las tribunas y cuando Gaby Sabatini hizo que millones de argentinos siguieran sus partidos y llegaran otras figuras como Steffi Graf, Martina Navratilova y Billie Jean King.
Este 8 de octubre no se recuerda una obra de cemento armado levantada en Palermo en 1926, mirando hacia atrás se comprende que sobre ese polvo de ladrillo no se construyó sólo una estructura, sino buena parte de la memoria del tenis argentino.
En sus vestuarios, aún se guardan los rumores de aquella reacción de Jaite, cuando Agassi agarró la pelota con la mano para darle un punto, de la charla por la lesión de Borg, los comentarios de Diego Maradona en su visita a los torneos, de las diferencias entre Vilas y Clerc y de los sueños de los jóvenes que durmieron sus sueños de éxito en los dormitorios bajo sus tribunas.
No es de extrañar, entonces, que tal vez no sea la brisa la que mueva las hojas caídas de los árboles que circundan el estadio, sino alguna de esas tantas historias de estos 100 años que guarda la cancha Guillermo Vilas y que quiere ser contada.
Fuente:
La Catedral del tenis argentino cumple 100 años, Quique Cano, Infobae, 8 de Octubre de 2026
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