sábado, 6 de julio de 2024

30 años del atentado a la AMIA :" No nos vamos a dejar llevar a ningún lugar en donde se juegan intereses que no son los nuestros, que son solo saber la verdad y que se haga justicia" ( Mario Averbuch , 2018)

Se cumplen 30 años de la masacre que produjo el atentado a la AMIA. Casi reciente es la sentencia histórica en la cual la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó al estado argentino por la falta de verdad y justicia sobre el atentado y su encubrimiento. No hizo más que ratificar con un dictamen de un organismo internacional lo que es sabido, los diferentes gobiernos que pasaron desde el 18 de Julio de 1994 hasta la actualidad, nada hicieron seriamente por esclarecer r el atentado. Cerca de la fecha se producen “revelaciones exclusivas “ que nos ·”van a hacer caer de espaldas”, como dijera el primer juyez de la causa e iniciador de la falta de investigación., El,, como los magistrados que lo sucedieron no hicieron más que ahondar el dolor y hacer carne la impunidad. En ese sentido, hace seis años Mario Averbuch, padre de Yanina Muriel, una de las vìctimas, daba su discurso en el acto central recordatorio del atentado. Hace 24 años, un día como hoy, en este lugar y en el mismo momento en que la sirena que escuchamos nos estremeció una vez mas, una bomba asesina explotaba en el edificio de la AMIA, y esa bomba se llevó consigo la vida de 85 personas. Cada uno de los que fueron asesinados siguen estando presentes en el recuerdo de cada compañero, de sus amigos, de los que los conocieron y de cada familiar que lo guarda en lo mas profundo de su memoria y de su corazón.Ellos tenían proyectos de vida, hacían lo que hace cada uno de nosotros para poder ser lo querían ser, para estar donde soñaban estar y para formar parte de este mundo en el que transcurrían sus vidas y que los asesinos no los dejaron llegar. Hace 24 años que decimos que en cada casa en la que alguien falta, queda por siempre una silla vacía y el recuerdo que guarda cada familia de las cosas que hicieron y de los sueños que tenían y que la bomba no les dejó concretar. Desde donde están nos dicen que cada día debemos seguir peleando para que la historia que hoy tenemos deje de ser así y que la impunidad no nos siga destruyendo como sociedad. Cuando miramos hacia atrás y vemos lo que pasó en estos 24 años, los que luchamos para tener un país más justo, observamos que la bomba que explotó en este lugar y la que dos años antes destruyó la embajada de Israel, no solo se llevaron consigo vidas y bienes, sino que también dejaron por el camino dos derechos básicos que tiene toda sociedad, el derecho a saber la verdad y el derecho a recibir justicia. El terrorismo nos atacó dos veces, mató a más de un centenar de personas y luego de 24 años aun nos seguimos preguntando: ¿por qué no hay justicia? Los que debían dar esa respuesta no lo hicieron porque no quisieron, porque no pudieron o porque no supieron hacer lo necesario para que como sociedad podamos conocer, con nombre y apellido quienes fueron los asesinos y sus cómplices. Los que atacaron dos veces en nuestro país siguen su vida como cualquier persona, sin ninguna preocupación y amparados por un país que oficia de aguantadero y nos hacen sentir burlados. Los que ayudaron en nuestro país a que los atentados puedan realizarse pueden cruzarse con cualquiera de ustedes por la calle ya que están amparados por la corrupción y la impunidad que nos invadió y que hoy sigue instalada entre nosotros. En las investigaciones de los dos atentados y en la del asesinato del doctor Nisman pudimos ver errores y omisiones pero sustancialmente verdaderos actos de cinismo por parte de muchos que en vez de trabajar para descubrir la verdad, hicieron todo lo posible, mintiendo, desviando las investigaciones y acordando con los terroristas para que hoy estemos como estamos. ¿Qué le pasa a nuestro país que chocó dos veces con la misma piedra? Es hora que nos demos cuenta que no podemos seguir siendo tierra fértil para atentados terroristas, que no podemos tolerar más muertes inútiles. Los familiares que estamos acá no tenemos objetivos políticos, no nos vamos a parar en ninguna vereda ideológica y no nos vamos a dejar llevar a ningún lugar en donde se juegan intereses que no son los nuestros, que son solo saber la verdad y que se haga justicia. A los gobernantes que estuvieron, a los que están y a los que van a estar les decimos que no pierdan el tiempo en acercarse a nosotros para prometernos que van a hacer lo posible para que la justicia llegue.Estamos curtidos y podemos darnos cuenta en seguida de ver a los que quisieron, a los que quieren y a los que querrán tomarnos de la mano y llevarnos donde más les conviene. Sabemos claramente lo que es el poder y no vamos a transformarnos en esclavos del mismo. Como familiares de víctimas, nuestra posición fue, es y será la de reclamar que los poderes públicos hagan lo que tienen que hacer simplemente Si dan respuestas los vamos a aplaudir y si las respuestas no aparecen, deben asumir las responsabilidades que les corresponden.También les vamos a recordar las promesas no cumplidas y les vamos a seguir exigiendo que las políticas de estado vinculadas con combatir el terrorismo sean prioritarias y se apliquen en forma coherente. Ya tenemos ejemplos de la incoherencia que representó que durante años la máxima autoridad del poder ejecutivo nacional haya reclamado en todos los ámbitos posibles que Irán ponga a disposición de la justicia argentina a los imputados en la Causa AMIA para luego, otra máxima autoridad ejecutiva de turno se haya arrodillado ante los terroristas firmando el absurdo memorándum que nos avergonzó como país. Sin que nada lo justificara política o judicialmente, pasamos del reclamo más duro a besarles los pies a los terroristas. Los que conocen la historia diplomática de nuestro país dicen que hubo dos momentos vergonzosos en esa historia: el día que argentina le declaró la guerra a Alemania cuando ya no había guerra y el día que se firmó el memorandum con Irán. Los que dejaron a la argentina como un país absurdo frente al mundo, si todavía les da la cara, le tendrán que explicar a la justicia lo que hicieron y porqué lo hicieron, si pueden hacerlo. Estuvimos buscando y no encontramos ninguna ley que diga que un canciller de la nación tenga que hacer el ridículo como si fuera un barra brava aduanero señora ex presidente: usted había prometido públicamente que no iba a tomar decisiones cruciales que afectaran a la investigación sin consultarlas antes con los familiares. También dijo que el memorandum era lo mejor que se podía hacer para destrabar las investigaciones. ¿Si era tan bueno, porque lo negoció en secreto y sin consultar con los familiares? ¿Que había atrás de toda esta negociación? Eso también se lo tendrá que explicar a la justicia. Señor presidente ( refiriéndose a Mauricio Macri) cuando usted asumió prometió crear una secretaría de estado dedicada exclusivamente al tema AMIA. y seamos claros: usted cumplió. Pero también seamos claros en que luego vimos como esa secretaría era desguazada producto de peleas entre funcionarios que nunca logramos entender. Una cosa sí fue evidente, se privilegió ganar una pelea personal antes que ayudar en las investigaciones. Se dijo públicamente que la secretaría iba a seguir funcionando dentro de otro organismo público. Después de varios meses no sabemos nada de su existencia, que está haciendo y cuales son los resultados de sus acciones. Así no se ayuda en nada a cumplir el objetivo para el cual fue creada. Estamos hartos de ver que las convicciones ideológicas sirven para decir que sí o que no a un mismo hecho, según convenga o no convenga. Como desde hace cuatro años lo venimos haciendo, hoy recordamos nuevamente al doctor Alberto Nisman diciendo su nombre y prendiendo una vela en su homenaje. Como dijo su amiga y nuestra amiga Pilar Rahola: «Quisieron matarlo y enterrarlo y no se dieron cuenta que eramos la simiente y hemos crecido. Y agregó: aunque estamos lejos de esculpir la palabra justicia en las tumbas de los muertos en AMIA y en su propia tumba, hemos avanzado en camino de la verdad». Por eso es hora de saber rápidamente la verdad, con nombre y apellido y que los asesinos y sus encubridores pasen el resto de sus días encerrados y no libres como están ahora. El paso del tiempo solo favorece a los asesinos y su causa. Debemos luchar para que en la argentina el terrorismo y la impunidad no nos ganen más, que la verdad y la justicia sean parte de nuestras vidas. Que tengamos el país que queremos tener, que nosotros, nuestros hijos y nuestros nietos podamos vivir en un país mejor y más justo y que podamos decirle de una vez por todas al terrorismo: nunca más. Fuentes: CELS ( 2024) AMIA: en una sentencia histórica la corte idh condenó al estado argentino por la falta de verdad y justicia sobre el atentado y su encubrimiento. AJN , Agencia Judìa de noticias(2016), Discurso Completo de Mario Averbuch, padre de Yanina Muriel, víctima del atentado a la AMIA.