jueves, 9 de abril de 2026

Un caballero del fútbol: por qué Miguel Ángel Russo es idolatrado en tantos clubes argentinos (2025)

>Hoy, Miguel Ángel Russo, hubiera cumplido 70 años. Fallecido en Octubre pasado, dejpó su huella en todos los lugares donde estuvo, fue reconocido unánimemente por todo el fútbol argentino, desde las instituciones en las que jugó y dirigió como Estudiantes, Boca, Rosario Central y Lanús hasta sus rivales, como Gimnasia, River, Newell's y Banfield. Ser ídolo de un club es una tarea difícil y de dos, mucho más. Russo lo fue en cuatro de Argentina, todos de Primera División, y respetado por el resto. Además, tuvo un idilio con otros tres grandes del país (Vélez, Racing y San Lorenzo) y una experiencia inolvidable en el exterior, al mando de Millonarios de Colombia. Estudiantes lo forjó y le dio su ADN como jugador. En Lanús, fue baluarte de un club que abandonaba las categorías del ascenso y se afianzaba como uno de Primera. Rosario Central fue su amor incondicional, para el que estuvo en todos los malos momentos. Y Boca, su sueño cumplido. Estudiantes, su cuna futbolística Estudiantes fue la cuna futbolística de Miguel Ángel Russo: allí debutó en 1975 y permaneció hasta 1988 e integró planteles con campeones del mundo como Juan Ramón Verón, con el que compartía habitación y Carlos Pachamé. Curiosamente, solamente jugó con la camiseta del Pincha, en el que totalizó 435 partidos, cifra que lo ubica cuarto en la tabla de mayor cantidad de presencias, por detrás de Manuel Pelegrina, Abel Ernesto Herrera y Mariano Andújar. Fue un eximio volante central durante toda su carrera, pero su momento de gloria llegó en los años 1982 y 1983, cuando el León, de la mano de Carlos Salvador Bilardo primero y de Eduardo Luján Manera después se coronó en el Metropolitano y Nacional de aquellos tiempos. En aquel equipo, fue el encargado de la parte defensiva de un mediocampo que tenía tres números 10: Bocha Ponce, Alejandro Sabella y Marcelo Trobbiani. Fue partícipe necesario de una de las noches más recordadas en la historia de la Copa Libertadores: en 1983, en un partido disputado en La Plata, Estudiantes remontó un 3-1 en contra ante Gremio con siete jugadores (cuatro habían sido expulsados) y logró empatar 3-3 con un gol agónico suyo. Palomo, como lo apodan en La Plata, se hizo cargo como entrenador junto a Manera luego del descenso en 1994 y dejó al club en su lugar en tiempo y con puntuación récords, con un equipo que brillaba en aquel Nacional B con jugadores como Juan Sebastián Verón, Edgardo Prátola, José Luis Calderón y Chiquito Bossio. Luego de ascender, no le fue bien y en su retorno en 2011, tampoco, pero nada cambiaría su identificación con el club y el amor de la gente. “Estudiantes forma parte de mi vida. Una de las mejores cosas que me pasaron es haber nacido en este club. Jugué con una sola camiseta que es esta, eso tiene un valor más que sentimental, un ADN propio”, dijo en 2022, en una entrevista con Jaque y Mate. Toda una definición: le cabe mejor el mote de leyenda que el de ídolo. Fuente: Basia, Pedro:" Un caballero del fútbol: por qué Miguel Ángel Russo es idolatrado en tantos clubes argentinos", El Gráfico, Buenos Aires, 9 de Octubre de 2025.

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