martes, 5 de febrero de 2019

Rosas era a la vez juez y verdugo actuando en virtud de sus facultades extraordinarias, durante su mandato el miedo y la violencia estuvieron subyaciendo siempre, pues oponérsele fue un crimen, el ejercicio de la violencia y el terror respondieron a sus preocupaciones directas


Juan Manuel de Rosas construyó su liderazgo de una manera que se confundían el Estado con el “restaurador de la leyes”, el país estaba divido, sin medias tintas, o se estaba a favor del hombre que asumió por primera vez la gobernación de Buenos Aires en 1829 y la ejerció hasta 1832, luego de un interregno, retornó en 1835 , en los años posteriores  ,comenzó una escalada de violencia en la ciudad de Buenos Aires, cuya expresión máxima se produjo durante el segundo gobierno de Juan Manuel de Rosas, entre 1840 y 1852,la violencia derivada en miedo, primero y luego en terror, fue ejercido por la Mazorca, su fuerza parapolicial que le fue ciegamente devota. Se basó en la desconfianza a todo el que lo rodeó y buscó la docilidad política y personal. Su administración incluyó para sí poderes de justicia. “El Ejecutivo era a la vez juez y verdugo actuando en virtud de sus facultades extraordinarias. El miedo y la violencia estuvieron subyaciendo siempre, pues oponérsele  fue un crimen, el ejercicio de la violencia y el terror respondieron a preocupaciones directas de Rosas..

Rosas obligó a identificarse con la divisa punzó. “Fue desplegada en cada pecho. Ninguna persona, cualquiera que fuese su condición se atrevía a abstenerse de ella. El comediante en la escena, el sacerdote en el altar, y hasta el niño en la cuna, eran del mismo modo obligados a usarla, era vana toda otra resistencia; el miedo estaba en el corazón de la familia; la atmósfera misma esta envenenada con un terror pánico; absorta de horror, se doblegó y sometió”.

El encono proveniente de Francia por el bloqueo del puerto  junto a otros factores como el exilio de hombres prominentes provenientes de la cultura provocó su caída  el  3 de Febrero de 1852  en la batalla de Caseros. Fue destituido de su cargo de gobernador y encargado de las relaciones exteriores de la Confederación. Al  ser derrotado las fuerzas aliadas de Entre Ríos, Corrientes, Brasil y Uruguay, comandadas por Justo José de Urquiza. Y luego de haber dominado la Confederación argentina durante más de dos décadas, su poder se desmoronó por iniciativa de un líder federal del litoral que desde 1841 gobernaba la provincia de Entre Ríos. Urquiza, representante en su provincia de la unanimidad del régimen; cuando asumió su cargo, se mantuvo leal a Rosas durante el transcurso de la década de 1840. Pero durante ese período, otros cambios comenzaron a afectar de manera más silenciosa el orden impuesto desde Buenos Aires. Mientras que la provincia hegemónica venía experimentando un exitoso proceso de expansión ganadera, en gran parte gracias a la crisis que sufrieron con las guerras de independencia y las guerras civiles las provincias naturalmente destinadas a vivir un proceso similar, como eran los casos de Entre Ríos y la Banda Oriental, durante los años 40, Entre Ríos lograba recuperarse económicamente de la devastación sufrida luego de 1810. 

Tal recuperación actualizó las viejas disputas entre la ex capital y el litoral. El monopolio ejercido por la primera respecto al comercio ultramarino, la Aduana y la libre navegación de los ríos se convirtió, finalmente, en una de las causas detonantes del conflicto que derrocó a Rosas.

De hecho, la llamada “guerra grande” en Uruguay y el bloqueo anglo- francés en Buenos Aires habían estimulado la economía entrerriana. Sus estancieros -entre los que se encontraba el propio Urquiza- se habían convertido en los proveedores de la sitiada Montevideo. Por ello, el gobernador más poderoso del litoral tenía sumo interés en sostener el tráfico costero con la capital uruguaya. Por otro lado, desde tiempo atrás, Rosas mantenían con Brasil una situación conflictiva. Luego de la firma de los tratados que culminaron con el bloqueo anglofrancés, Buenos Aires y el imperio brasileño quedaron libres para enfrentarse en el escenario siempre disputado: la Banda Oriental. Brasil apoyaba al gobierno de Montevideo; Rosas, a Oribe. La pretensión de Brasil en su enfrentamiento con Rosas era mantener asegurada su provincia más meridional, Río Grande do Sul, y lograr la libre navegación del río Paraná. Rosas evaluaba esta pretensión como una muestra más de las apetencias del imperio brasileño y de su ancestral deseo expansionista sobre el Rio de la Plata.

El 3 de febrero de 1852, casi cincuenta mil hombres se hallaban en el campo de batalla. Aunque repartidos paritariamente en tos dos bandos, las tropas de Rosas no pudieron resistir el ataque del ejército comandado por Urquiza. La victoria fue rápida y hubo alrededor de doscientas bajas. Pocas horas después, la ciudad de Buenos Aires fue saqueada por soldados dispersos de uno y otro bando, mientras Urquiza establecía su comando general en Palermo, en la que había sido residencia y sede gubernamental de Rosas durante toda su gestión.

La rápida y contundente derrota del ejército de Rosas en Caseros -producto en gran parte de los errores estratégicos cometidos por sus tropas- condujo al Restaurador de las Leyes a embarcarse inmediatamente hacia Inglaterra, no sin antes embalar y llevar consigo su copiosa documentación. 

Los documentos oficiales de los años de su gobierno (que incluían cartas y notas recibidas, y copia de las que él había escrito o dictado) llenaron diecinueve cajones. Rosas partió al exilio, que se prolongó hasta su muerte, en 1877, con muy escasos recursos; una vez instalado en Inglaterra, no le fue posible vivir de las rentas de sus tierras porque éstas le fueron confiscadas.

El reclamo acerca de sus bienes y la protesta escrita en tres idiomas que distribuyó en Europa y América no lograron revertir la medida: Rosas sufrió en carne propia la misma política que había aplicado a sus enemigos durante su administración. Las penurias económicas fueron un tema constante en sus cartas del exilio, como también las quejas y críticas hacia aquellos parientes y amigos que, una vez caído en desgracia, le negaron su ayuda. No obstante, supo agradecer a Urquiza, su oponente, el haber intentado restituirle sus propiedades y el envió regular de una suma de dinero que el vencedor de Caseros le giró a título personal. Una de las tantas paradojas de los vaivenes políticos experimentados en aquellos tormentosos años.                     

- Marcela Ternavasio - Historia Argentina 1806-1852, Capitulo 9, Siglo XXI Editores , 2015, Buenos Aires.
González, C. (2006) Relatos del terror en Buenos Aires, 1833-1842. [En línea] Anuario del Instituto de Historia Argentina, (6). Disponible en: http://www.fuentesmemoria.fahce.unlp.edu.ar/art_revistas/pr.56/pr.56. pdf

domingo, 20 de enero de 2019

Raúl Alfonsín fue el presidente que nos devolvió la vigencia del único sistema bajo el cual es posible convivir

Las compuertas de la libertad. El hombre que hizo falta para abrirlas fue Raúl Alfonsín, el emergente de un cambio. La democracia como forma de vida, en el título de su libro Eduardo Zanini, resume, parafraseando uno de los slogans de campaña, el significado del triunfo y la asunción del presidente radical hace 35 años.

Partiendo de sus orígenes como dirigente juvenil en Chascomús,  Zanini encuentra allí los gérmenes del pensamiento de Raúl Alfonsín, que podría sintetizarse en la fórmula que logró superar la antinomia peronismo-antiperonismo: “libertad con justicia social”

En"Raúl Alfonsín, el  hombre que hizo falta" ( Marea), elogia Zanini al discípulo del histórico caudillo radical, Ricardo Balbín, porque  se animó a romper y armar su propia línea interna, “Renovación y Cambio”, con la que finalmente llegó a la presidencia de la nación. 

Alfonsín, como abogado, a pesar de ser un enemigo declarado de la violencia política, se encargó de promover, desde 1975 y durante toda la dictadura militar, presentaciones judiciales por violaciones a los derechos humanos. Ya como presidente de los argentinos fue el motor de la crucial transición a la democracia. Con un poder militar aún vivo, logró el enjuiciamiento a las cúpulas de la dictadura. Un caso paradigmático en el mundo, que le costó tres levantamientos castrenses en su contra.

Zanini describe todas las adversidades contra las que tuvo que luchar Alfonsín durante los seis años de su presidencia, en especial el aspecto económico, que terminó minando su poder. Desde el llano desde 1989, sin un peso ajeno en el bolsillo, Alfonsín siguió siendo un constructor de la política argentina y tanto la reforma constitucional de 1994 como la creación y triunfo de la Alianza con Fernando de la Rúa llevan su sello. En el incendio del 2001, Raúl Alfonsín hizo su último aporte político de importancia. Después de sostener al Gobierno de la Alianza hasta el último minuto, acompañó la gestión del presidente provisional Eduardo Duhalde, como un militante dispuesto a defender la democracia a cualquier costo.
Raúl Alfonsín fue el presidente que nos devolvió la vigencia del único sistema bajo el cual es posible convivir.

Zanini, E. "Raúl Alfonsín, el hombre que hizo falta" , Marea , 2018.

Juro, hoy, aquí, que voy a terminar con el hambre en nuestra tierra”( Menem, 2002)


Menem ya había sido presidente durante la década nefasta de 1989 a 1999, había privatizaciones los servicios básicos, los canales de tv , aerolíneas argentinas e YPF, entre otras, todas bajo procesos de poca claridad, las denuncias y las  causas de corrupción al por mayor  fueron parte de la vida cotidiana durante el menemato que a  poco de asumir dio un vuelco ideológico aliando a su peronismo con la UCEDé, es decir las clases populares con las capas más altas de la sociedad, el conservadorismo más rancio para convertir a la Argentina “potencia” del siglo XXI . Eso sí, tuvo un gesto de  “ sincericidio “,  sin pruritos aseguró “ Si yo decía lo que iba a hacer no me votaba nadie. En Noviembre de 2002, si bien todavía no se sabían las fechas de las elecciones, él prometió que  volvería  para  “terminar” su obra, el hundimiento de la argentina. La Nación destacaba una de sus promesa sde campaña” Menem promete un salariazo, más planes sociales y ´guerra´ al delito.
El lugar de la presentación era una marca de su viraje, no fue con el “pueblo”, ni a caballo ni tomando mate, fue  en un acto reservado, en la Sociedad Rural, los grandes terratenientes, la otrora “oligarquía” anti-peronista , lo apoyaba en su intento por ocupar por tercera vez el sillón rivadaviano en la Casa Rosada
Cuando todavía no se habían acallado los ecos de la frase de Eduardo Duhalde al asumir, “el que depositó dólares, recibirá dólares, el que depositó pesos, recibirá pesos”, hecho que nunca se cumplió, los bancos se quedaron con los dólares y  devolvieron pesos, a 1,40, Menem dijo que devolverá los depósitos en la moneda original.
La propuesta de Menem incluía “ aumentar los sueldos un 20 por ciento y aumentar la presencia de las Fuerzas Armadas ( a las que “ perdonó” con los indultos , borrando los crímenes atroces cometidos entre 1976 y 1983 ) para luego minar su poder al abolir el servicio militar obligatorio . Menem insistía durante el gobierno de su ex vicepresidente aumentar “la participación de las FF.AA. en seguridad interior”.
"Venimos a gobernar para dar soluciones, no limosnas. En nuestra próxima acción de gobierno vamos a encarar dos situaciones de emergencia extrema: el hambre y la inseguridad", enfatizó Menem durante el discurso ante sus técnicos.
Su proyecto integrador abarcaba la instrumentación de una tarifa social en los servicios públicos y el lanzamiento de un plan alimentario de emergencia que alcanzaría a 8,5 millones de habitantes. "Juramos hoy, aquí, que vamos a terminar con el hambre en nuestra tierra", señalaba. El presupuesto destinado a paliar el hambre sería  altísimo  1400 millones de pesos a solucionar ese flagelo.
"Uno de los principales problemas de la economía es la terrible caída del poder adquisitivo. Se puede lograr un aumento del orden del 30 por ciento al eliminar los impuestos al trabajo y volcarlos al salario del sector privado", explicó el economista Pablo Rojo, coordinador del programa económico menemista.
Según su explicación, la eliminación de exenciones impositivas permitiría compensar la caída en la recaudación que produciría la anterior medida, , volver a permitir la libre circulación del dólar, prohibir la emisión de moneda espuria, fomentar la conformación de la Asociación de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y un compromiso de equilibrio fiscal también fueron parte de su plan de acción que conduciría  a que  Argentina se reinserte en el mundo, sin olvidar abrir las puertas para que en caso de triunfar,  Menem pida  por un lado al Fondo Monetario Internacional (FMI) una reprogramación de los vencimientos de los próximos tres años y  con acreedores privados  se sentará a  renegociar  la deuda externa .

Finalmente, en pos de acumulación de trabas para aprobar sus medidas y bajar el gasto público  prometió en 2002 “eliminar una cámara del Congreso, reducir las legislaturas provinciales y los poderes judiciales, mientras que (como cualquier programa político que se precie de tal) aseguró promete la supresión de la lista sábana”

Fuente:
 Menem promete un salariazo, más planes sociales y "guerra" al delito, La Nación, 29 de Noviembre de 2002.?https://www.lanacion.com.ar/453836-menem-promete-un-salariazo-mas-planes-sociales-y-guerra-al-delito

domingo, 13 de enero de 2019

Día Internacional del Holocausto: “Lo que se asesinó en los campos de exterminio no fue sólo gente, hubo un intento de erradicar la cultura judía, una tradición que proveyó una de las columnas de la civilización moderna (Prof Yehuda Bauer)

El Prof Yehuda Bauer en su libro “Reflexiones sobre holocausto”,  marca la excepcionalidad de la Shoá (el holocausto judío):”no tuvo precedentes”, asimismo en su rol de educador e investigador lamenta que el negacionismo como el antisemitismo y otros genocidios sean parte de la humanidad aún después de 1945."Finalizada la segunda guerra  nuestra expectativa era que se hubiera convertido en una advertencia, no en un antecedente”, sin embargo, añade  “se ha probado nuestro error. Se ha vuelto un precedente y fue seguido por otros genocidios. ¿Qué significa esto para la humanidad? ¿Qué significa para las Naciones Unidas? ¿Qué haremos respecto de las Naciones Unidas?.

De inmediato interroga si aún más de setenta año después la advertencia antes mencionada todavía es posible “¿Hay posibilidad de éxito si intentamos prevenir genocidios usando nuestra comprensión de aquel paradigmático de los judíos y su comparación con otros que han sucedido después?
Luego Bauer historioriza los antecedentes  del surgimiento de Hitler y el nazismo, qué y cómo se llegó a esa situación en Alemania primero y en Europa después “En nombre de aquella utopía de un nuevo mundo racista y maravilloso, la gran mayoría del pueblo alemán fue persuadida de abandonar su moralidad aceptada e integrar el proceso necesario para que se cometieran vastos asesinatos”. Esos asesinatos, añade Bauer :”  incluyeron al menos tres genocidios: el de los polacos, los roma (gitanos) y los judíos.

En un  llamado claro a reflexionar, Bauer , pide “ Jamás debemos olvidar que las utopías matan; las utopías radicales y universalistas, como el nacionalsocialismo, el comunismo y los radicales que apoyan –hoy– el terrorismo global, matan radical y universalmente”.

Al campo de concentración más grande,  Auschwitz s, lo denomina “el símbolo del mal “ y como tal, el emblema máximo  de la barbarie nazi, en tanto , para el pueblo judío es el” mayor cementerio del mundo, un cementerio sin tumbas”. 

En su escrito, Bauer analiza  la Shoá, enfatizando que lo que se  asesinó  en los campos de exterminio no fue sólo gente, la realidad es que hubo  un “ intento de erradicar la cultura judía, una tradición que proveyó una de las columnas de la civilización moderna. Una es la especificidad del destino judío, la otra contiene implicaciones universales; son dos lados de una misma moneda, los judíos fueron las víctimas específicas del genocidio”.

Ahonda Bauer , Holocausto, tuvo  “implicancias que son universales porque quién sabe quién puede ser “los judíos” la próxima vez”, retoma así la idea qué fue un antecedente y no una advertencia para el mundo.

Traza Bauer un paralelismo entre  la Shoá y otros genocidios:” El sufrimiento de las víctimas es el mismo, se repitieron   asesinatos homicidios de niños, torturas,  violaciones ,  hambre, enfermedades y  humillación, fueron hilos conectores en todos  los asesinatos masivos, sin  gradaciones.

Finaliza Bauer , ratificando que la repetición es posible,  si en el pasado se pagó un precio muy pesado, se sienta un precedente de lo qué puede ocurrir , si se dejan de lado los principios morales básicos”.

Lamenta Bauer que en la actualidad  las políticas que se  basen en consideraciones morales y cuya aplicación carece de  prácticas.

Como cierre el catedrático, eligió reproducir sus palabras pronunciadas en 1998 ante el  Bundestag , el parlamento alemán, remarcando su identidad como judío “Vengo del pueblo que entregó los Diez Mandamientos al mundo”, a su vez uniendo el antecedente y  la realidad estima que a los diez mandamientos originales , bases de la convivencia humana”. A ellos  habría que agregarles  otros tres mandamientos: no serás un perpetrador, no serás una víctima y nunca, pero nunca jamás, serás un observador indiferente”. Bauer sintetiza así  tres principios que permitieron que la Shoá se haya consumado, los perpetradores que torturaron, hambrearon y humillaron a la víctimas en virtud que hubo una gran parte del mundo que optó por mirar a otro lado, siendo cómplice con la indiferencia”

Bauer, Yehuda ( 2013) , Reflexiones sobre el Holocausto”, E.D.Z. Nativ Ediciones, , Jersusalem.

domingo, 6 de enero de 2019

Aprovecho a decirles a los responsables que no es necesario hacer tantos despelotes juntos, piensen que durante los últimos cincuenta años una verdadera legión de gobernantes y funcionarios dieron lo mejor de sí para hacer pelota al país (Tato Bores, 1991)

¿Qué nos sucede a los argentinos que desde 1957 (el año en que Tato se inició en TV con sus ácidos comentarios sobre la política, sus protagonistas y los gobernados), los temas no cambian, se repiten y se reiteran de una manera casi obsesiva?, se preguntaba  el periodista Carlos  Ulanovsky en 2002 .

Una y mil veces ante determinadas circunstancias de la actualidad política argentina surge la pregunta ¿qué hubiera dicho Tato Bores?, o bien aparece de inmediato un vídeo donde su monólogo emitido hace 30, 40 o 50 años, reitera la situación. No fue un profeta, ni un vidente, sí  el más brillante analista de la actualidad argentina, un hombre disfrazado de frac, anteojos, un moño, un despeinado peluquín y en clave de humor inteligente, nos hace ver que Argentina vive en un círculo vicioso y que todo vuelve, solamente cambian los  protagonistas.

Un claro ejemplo lo da sobre  las privatizaciones , en 1991 Tato Bores, afirmaba: “Antes el Estado, cuando manejaba estas empresas, le sacaba guita al usuario para dársela a las empresas privadas que le vendían cosas al Estado. En cambio, ahora, estas empresas privadas le sacan directamente la guita a la gente, sin tener que pasar por el Estado. O sea que se eliminaron intermediarios. ¿Verdad?".

En forma parecida, también en 1991, reclamaba Tato Bores :"En mi calidad de Actor Cómico de la Nación y Primer Monologuista Diplomado del País debo aclarar algo: así no se puede laburar... Hay demasiados temas, demasiados bolonquis. No doy abasto. Les juro que a veces pasan tantas cosas en el medio, se dio vuelta tantas veces la tortilla, que el que dijo algo al rato dice todo lo contrario, que el que estaba y dijo que no iba a renunciar, ya renunció. (...) .Por eso quiero aprovechar para decirles a los responsables que no es necesario hacer tantos despelotes juntos. Y tan rápidos. Piensen que durante los últimos cincuenta años una verdadera legión de gobernantes y funcionarios dieron lo mejor de sí para hacer pelota al país y lograr que estemos mal...”.

Las coincidencias y  críticas guardan una similitud lamentable (por lo repetitiva) con la realidad, éste último monologo data de agosto de 1991 cuando gobernaba el país Carlos Menem, la brutal actualidad que acosa al país es semejante, por eso sigue asombrando la vigencia de Tato  a 23 años de su partida, porque como dijera su hijo  Sebastián impacta ver que  "todo se repite en forma circular. Si se lo escucha a mi viejo en los '60 hablando de los jubilados o las elecciones, se entiende que la calesita vuelve a pasar

Fuentes:
Blejman, Mario Nada se pierde, todo se transforma, Página 12, 30 de Marzo de 1999.

Ranzani, Oscar, : Tato, el cómico que pudo ver el futuro, Página 12, 26 de Junio de 2002 .


Respighi, Emanuel: Para homenajear a Tato, nada mejor que... Tato Página 12,27 de Abril de 2002 .


El eterno Tato Bores, La Voz (Córdoba)24 de abril de 2012 .

sábado, 15 de diciembre de 2018

Alentar la formación de un electorado atento en el mejoramiento del rendimiento democrático ayudaría a fortalecer la democracia (2014)


El escrito de 2014 del politólogo, investigador y abogado Gerardo Scherlis para El Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) analizaba  cuáles eran las claves  para  mejorar el rendimiento democrático del sistema de partidos argentino” Exige avanzar en reformas que, garantizando que cada partido ganador de elecciones cuente con las herramientas para implementar las políticas públicas de su preferencia y se  impongan límites a la partidización del Estado”. Es decir, que amén de poner ente de su confianza, se abra el debate a los otros sectores y no sea el partido gobernante dueño del Estado.
Qué quería  decir y a quienes incluía “ involucra desde fuertes reformas administrativas para profesionalizar la función pública, pasando por el fortalecimiento de los organismos de control, hasta la instrumentación de normas electorales que restrinjan el uso partidista de los cargos, las funciones y los presupuestos públicos, regular la publicidad oficial, garantizar la independencia política de los medios de comunicación públicos, quitar de manos del ministerio del Interior la gestión de todo el proceso electoral y restringir las designaciones discrecionales de personal son medidas de distinta índole que permitirían limitar la partidización estatal.

Era necesario  alentar los niveles de nacionalización del sistema. Al igual que la cuestión de la relación partidos-estado, el problema de la territorialización tiene múltiples fuentes, desde la descentralización administrativa, pasando por la historia organizativa de los partidos, hasta el diseño institucional del federalismo electoral argentino, aquí podrían propiciarse reformas que promuevan la existencia de organizaciones partidarias más nacionalizadas.

Continuando con su propuesta, Scherlis, entendía que había que  restringir la opción única entre los federalismos latinoamericanos de que partidos con existencia en un solo distrito compitan por cargos en el Congreso federal,  además subrayaba : ay estimular la congruencia en las alianzas electorales en los diferentes niveles de gobierno y entre los distritos o fortalecer las facultades del nivel nacional de las organizaciones serían opciones en este sentido.
Si bien creía que su aplicación, dado el contexto del país  pueden  sonar ilusorias, entendía que  las reformas a la actividad y organización de los partidos afectan directamente a quienes deben llevarlas a cabo, sus protagonistas son  actores racionales que no suelen atentar contra sus propios intereses.
Concluía advirtiendo :” Sin embargo, alentar la formación de un electorado atento a esta situación puede ser un primer paso para que reformas en este sentido puedan ser, al menos, vislumbradas y debatidas.

Scherlis, ” Gerardo  ( 2014) Problemas del sistema partidario argentino: de la estatización a la “peronización  en Desafíos para el fortalecimiento democrático. Gabriel C. Salvia ( comp)- 1a ed. - Buenos Aires : Fundación Cadal; Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Konrad Adenauer Stiftung,

domingo, 2 de diciembre de 2018

La educación democrática para su buen funcionamiento debe basarse en la enseñanza, en la inducción de ideas ,provocar el libre debate de ellas, en contra del dogmatismo y la domesticación ( Raúl Alfonsin, 2006)

En 2006, Alfonsìn , en su ponencia en la Càmara de Diputados en el Debate Sobre Ley de Educación aseguraba que la “educación desempeña un papel central en la construcción de una sociedad democrática, solidaria y moderna, y, por ende, es una de las tareas fundamentales del Estado, aseguraba:"Es función del Estado, agregaba “establecer un sistema educativo que proveyera instrucción y contribuyera a cimentar los valores de la nacionalidad y los derechos humanos. Ello se traduce de manera principal, en el desarrollo de una cultura democrática”.

Subrayaba como uno de los elementos principales “la formación de hombres y mujeres aptos para dar respuestas a los crecientes desafíos de los cambiantes y cada vez más complejos sistemas de producción”.
Alfonsín, resaltaba el valor de “educar para la libertad y de educar para el cambio”.Del mismo modo, a màs de 20 años de ser electo presidente enfatizaba que uno de los mayores desafíos de aquellos años (y prosigue hoy ante el avance del capitalismo salvaje) se hallaba en “ayudar a formar seres libres, responsables y, además, capaces de asumir las nuevas formas de trabajo y convivencia que impone el desarrollo tecnológico de nuestro tiempo, que tiene una importancia fundamental en los gravísimos problemas de desocupación que se han generado”.

Alfonsìn, considerado el “padre de la democracia argentino” ( ndr: cuyos valores hoy son subvertidos) manifestaba que había comprender que existen dos objetivos se vinculan y no pueden ser encarados separadamente. El primero de ellos es “La democracia”, observaba que en ella incluían factores como la cultura, en tanto el segundo era el "orden institucional", cuyo menester era asegurar su propia continuidad asentándose sobre bases de desarrollo y de progreso".

Concluía que los puntos Estas bases, por su parte, sólo pueden construirse auténtica mente en un régimen de libertad que garantice vastos márgenes a la innovación y a la creatividad individual.

En contra del autoritarismo que había signado los siete años de la dictadura que abandonó el poder el 10 de Diciembre de 1983 y que junto a la violencia y el terrorismo que habían sido parte de la vida cotidiana argentina desde 1966, resaltaba Alfonsín que esos autoritarismos aún aquellos que pretenden conducir procesos de cambio, terminan por inhibir el desarrollo de aptitudes requeridas por la constante evolución del mundo.


Raúl Ricardo Alfonsín, ponderando la educación democrática que para su buen funcionamiento debe basarse en “la enseñanza la inducción de ideas y provocar el libre debate de ellas, para ir de la regimentación a la libre creatividad; del dogmatismo al análisis racional, porque la enseñanza no puede ser domesticación, ni aherrojamiento cultural. Dicho esto sin olvidar la voluntad de los sectores satisfechos, de imponer pautas culturales a los grupos más desprotegidos, propicias a sus intereses, dijo citando a Gramsci.

Finalmente en contra de todo dogmatismo, sofismo y repetición mecánica sin un mínimo de reflexión, enfatizaba:” Educar para la libertad significa emprender una tarea para fortalecer con una cultura democrática al aparato institucional, de modo de sumar a ese ordenamiento externo una subjetividad acorde con él, para que sea vivida, convertida en cultura popular, en hábitos, en rutinas, en contenido permanente de nuestras conductas.

Fuente:
Raúl Alfonsín, discurso sobre la ley de educación, realizada en la Cámara de Diputados ,29 de Junio de 2006.