Hace 33 años retornaba la democracia a la República
argentina con la elección de Raúl Alfonsín como presidente.Se terminaban siete
años de dictadura en los que:” el recurso permanente a la muerte estuvo
asociado a la imposición de transformaciones estructurales sobre la economía,
la política, la cultura y la sociedad en su conjunto”, tal como sostuvo César Mónaco.
En los meses previos a las elecciones, las
expectativas y las encuestas recaían sobre Italo Lúder – candidato
justicialista –,sin embargo el 30 de octubre Alfonsín fue elegido
presidente. Entre los motivos salientes, se destacan su campaña electoral
que había estado fuertemente centrada en el tema de los derechos humanos,
pero probablemente fue, además de su carisma personal, su discurso
refundacional en torno a la democracia como valor ético superior
reconstituyente de la comunidad política lo que conformó su caudal político.
El nuevo gobierno asumió con la democracia como
promesa de futuro reparador y como automática ruptura con el «pasado inmoral» y
de “violencia”Si bien, como queda demostrado, todavía se está lejos de
materializar la utopía alfonsinista que anhelaba que :” con la democracia
se come, se cura y se educa, hay que reconocerle su inmenso aporte a la vuelta
a la libertad y al fin del partido militar que gobernó con sangre
mientras estuvo en el poder o bien condicionó a los gobiernos democráticos
desde 1930.
Había recibido como herencia (desde la
vuelta de Perón hasta la ida del Proceso de Reorganización Nacional 10 años
signados por un período dictatorial, cruento y sangriento,
los militares se intercambiaron el poder sin reparo alguno dejando un país
catalogado por él mismo de “default”, un caos económico y una fractura social
con un saldo de 40.000 muertos y treinta mil desaparecidos.
Raúl Alfonsín debe ser recordado como un
estadista, devolvió a la Argentina el estado de derecho y la vigencia de la
constitución, recibió el mando de parte de Reynaldo Bignone, último mandatario
de la dictadura comenzada en 1976 y a cuyos camaradas investigaría y juzgaría
con el régimen de la ley, se enfrentó a las corporaciones mediáticas , empresarias
, eclesiástica y sindicales , así como a otros grupos que decidieron no
acompañar los cambios propuestos, al final de su cadencia, en 1989 le entregó
la banda a Carlos Menem propulsor del golpe de mercado que aceleró la caída de
y propició la llegada del capitalismo salvaje a la Argentina.
Aún con errores, las leyes
obediencia debida y el punto final así como el manejo de la economía fueron las más salientes ( es necesario recordar hay que tanto los militares como los grupos
económicos concentrados jaquearon desde sus comienzos al gobierno radical,
ambos se negaban a resignar el poder y los altísimos beneficios que
tuvieron durante la dictadura)
Como escribiera, Dante Caputo, excanciller del Dr.
Alfonsín “su legado fue la audacia, la
decisión de luchar por la libertad y por
lograr la democracia en su país, cuyo establecimiento definitivo sirvió como
efecto demostración para otras naciones latinoamericanas que aun se encontraban
bajo regímenes totalitarios”.
Para Luis Alberto Romero, los objetivos centrales
del proyecto alfonsinista estuvieron dados en la eliminación del
autoritarismo y en encontrar los modos auténticos de representación de la
voluntad ciudadana”. A su vez se buscó una sociedad de
participación, el pluralismo y el rechazo de los dogmatismos.
Las ideas de Alfonsín reflejan su ambición democrática:
“Existen dos componentes vitales para toda democracia en nuestros días.
Por una parte, el componente cuantitativo, como mecanismo de decisión según el
cual las minorías acatan como decisiones colectivas las surgidas de la voluntad
mayoritaria, libremente expresada en base a reglas de juego igualitarias y
fundamentadas. Por otra parte, el componente de la tolerancia y el pluralismo,
según el cual toda persona o grupo debe poder expresar y mantener sus
convicciones, aún cuando ellas no coincidan con la voluntad mayoritaria”.
“Una Democracia que no contemple el componente
cuantitativo es una democracia débil, en la cual el estado, como expresión de
la sociedad toda, sin el componente de la tolerancia es una democracia
empobrecida y en peligro. Empobrecida porque pueden perderse los aportes
originales de cada uno de los miembros de la sociedad. Cada idea, cada
iniciativa merece ser expresada, aunque no necesariamente coincida con la voluntad
de la mayoría. Y en peligro, porque la historia reciente de la civilización
occidental nos muestra muy claramente que con el voto, forzado o no, de las
mayorías, se pueden cometer aberraciones y crímenes contra la humanidad”,
añadía.
En consonancia con su proyecto político
opuesto a los dogmatismos y al autoritarismo que se habían hecho carne en la
dictadura que usurpó el poder el 24 de Marzo de 1976 , su proyecto
educativo mantenía esos ideales :” La adulteración autoritaria de la
enseñanza no se ha limitado a los contenidos de ésta. Impregnó también
sus formas, sus procedimientos, sus rutinas, la relación entre docentes y
alumnos, la vinculación de los establecimientos educativos con el resto de la
sociedad”, sostenía en un documento de 1986.
Agregaba en el mismo documento que era necesario
romper con la oscuridad que penetró en la sociedad argentina:” En los
regímenes autoritarios , educar significa imponer a los jóvenes una vida que
otros han elegido para ellos. En una democracia, el objetivo central de la
educación es habilitar a los jóvenes para elegir su propia vida”.
Era preciso revertir aquellos paradigmas, insistía
en el mismo documento: “ Se trata de educar para la libertad y de educar para
el cambio. De formar sujetos democráticos y seres libres , conscientes de
la dimensión trascendente de la dignidad humana y que tengan a la vez , las
aptitudes necesarias para asumir las nuevas formas de trabajo y convivencia
impuestas por el enorme desarrollo tecnológico de nuestro tiempo”, subrayaba.
El periodista venezolano enfatizó, Alfonsín
enriqueció la política, no se enriqueció de ella. Su conducta, el respeto a las
instituciones, su honestidad a toda prueba, su forma de vida tan austera, le
granjearon el cariño de todos los argentinos pese a que durante su vida pública
muchos de ellos no supieron reconocer los avatares que tuvo que transitar para
entregarle a sus compatriotas una Nación encauzada
hacia la democracia y, a la vez, deslastrada de toda contaminación corrupta, practicó valores que el mundo de
hoy echa de menos y reclama, “valores fundamentales que parecen lugares comunes
pero sin embargo no son tan comunes”.
Por último, las expresiones vertidas por el
Instituto Nacional Yrigoyeneano en el prólogo al libro “Juicios más
balanceados”, donde se homenajea el expresidente Alfonsín reivindicando
su figura , servirá como conclusión a este artículo:” Alfonsín, entre sus
muchos méritos, supo interpretar mejor que nadie ese anhelo popular, esa
pulsión colectiva que clamaba por la democratización de nuestra vida como
sociedad, hoy, habiendo pasado el tiempo de aquellas jornadas históricas, y
tras el más largo período de vigencia de las instituciones republicanas, el
pueblo - aún aquellos que han disentido con su filosofía y sus principios
políticos - lo reconocen con respeto y hasta con gratitud, porque
Alfonsín conservó hasta el final de su vida terrena esa virtud
comunicativa y carismática con la sociedad desde sus días de campaña de 1983
cuando recorrió dos veces el territorio de la república llevando su mensaje
democratizador.
Fuentes:
Aboy Carles, Gerardo : “ Raúl Alfonsín y la fundación de la Segunda República”
www.academia.edu/9251192/RA%C3%9AL_ALFONS%C3%8DN_Y_LA_FUNDACI%C3%93N_DE_LA_SEGUNDA_REP%C3%9ABLICA
Alfonsín, Raúl. “ Memoria Política”
http://libroalfonsin.blogspot.com.ar/2009/06/prologo-un-capitulo-de-historia.html
Alfonsín, Raúl: "
Barovero, Diego y Blanco, Muiño , Fernando :”Alfonsín, el hombre providencial de la democracia argentina “ en Juicios más balanceados. Cátedra Libre. Democracia y Estado de Derecho. Dr. Raúl Alfonsín. Facultad de Derecho Universidad de Buenos Aires. http://www.derecho.uba.ar/academica/catedras_libres/juicios_mas_balanceados.pdf
Camacho, Pedro: “ Raúl Alfonsín y la democracia en Argentina” en Juicios más balanceados. Cátedra Libre. Democracia y Estado de Derecho. Dr. Raúl Alfonsín. Facultad de Derecho Universidad de Buenos Aires. http://www.derecho.uba.ar/academica/catedras_libres/juicios_mas_balanceados.pdf
Monaco, César “La dictadura militar argentina, 1976-1983. Texto introductorio”
http://www.academia.edu/1741394/La_dictadura_militar_argentina_1976-1983._Texto_introductorio
Muiño, Oscar :” Alfonsín” http://www.megustaleer.com.ar/libros/alfonsin/9789870431886/fragmento/
El legado de Alfonsín: El compromiso con la democracia.Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Dirección General de Planeamiento Educativo. Dirección de Curricula y Enseñanza. 2008. http://estatico.buenosaires.gov.ar/apps/contenido/archivos/31781.pdf
Discurso pronunciado por el Presidente de la Nación Dr. Raúl Ricardo Alfonsín,
en el acto de apertura de la Asamblea Nacional
http://www.fmmeducacion.com.ar/Sisteduc/Segundocongreso/discurso1.htm
Raúl Alfonsín, el último político de raza, Redaccion El Tiempo ( Colombia),31 de marzo de 2009
http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-4930992
Raúl Alfonsín, el poder de la democracia, Ediciones Fundación Plural, Buenos Aires 1987