domingo, 29 de abril de 2018

Los Kirchner en Santa Gruz fueron generadores y gestores de violencia porque estaban convencidos de que podían decidir todo y hacer lo que querían, no tuvieron límites, fueron derribando todas las vallas institucionales y sociales hasta anestesiar a la sociedad ( Marina Zuvic, autora de El Origen)

En Santa Cruz los Kirchner construyeron su poder de manera similar a través de "prácticas de destrucción institucional, descomposición social y corrupción que llevaron a los ciudadanos a transformarse en rehenes de la lógica amigo-enemigo", según cuenta Mariana Zuvic nacida y criada en Río Gallegos, Santa Cruz y cercana a los Kirchner desde muy pequeña porque eran amigos de sus padres.

Zuvic, narra en El origen ( Sudamericana),la metodología ejercida por los dos mandatarios primero como ejercieron como abogados, luego en la intendencia, continuaron en la gobernación de la provincia para finalmente replicarla en los doce años que gobernaron la Argentina.

El origen , cuenta esa parte oculta de la historia reciente, lo que sucedió cuando Néstor y Cristina eran dos desconocidos para la mayoría de los argentinos. La investigación incansable de Mariana Zuvic junto a Elisa Carrió -que prologa este libro- fue determinante para llevar a la justicia las denuncias por malversación de fondos públicos del gobierno kirchnerista. Su historia es clave para entender qué pasó -y pasa- en Santa Cruz y en la Argentina desde hace treinta años.

"Cuando Néstor y Cristina Kirchner dejaron Río Gallegos y se mudaron a Buenos Aires para que él asumiera la Presidencia de la Nación después de haber gobernado Santa Cruz durante más de diez años, mi provincia era, por mérito de ellos, un lugar opresivo, donde el miedo y el silencio reinaban a sus anchas y donde opinar distinto implicaba un riesgo que muy pocos se animaban a tomar. El matrimonio Kirchner dejaba a sus espaldas una provincia tomada por el tráfico de drogas, la mafia, el juego, la trata de personas y la miseria", describe Zuvic.


Zuvic,fue testigo presencial de las prácticas K en la provincia patagónica y cómo las llevaron a cabo. "Yo vi en vivo y en directo cómo se gestó y se profundizó este proceso de descomposición social. Presencié la distorsión demencial de la realidad que operó el kirchnerismo en Santa Cruz al correr los parámetros morales de lo que está bien y lo que está mal".

Los parámetros morales a los que alude Zuvic , reglas básicas para la convivencia, son essencial es para que una sociedad funcione: significa, en el fondo, que todos somos iguales ante la ley y que quien las hace, las paga. "Eso, con los Kirchner, dejó de existir en Santa Cruz", sentencia.

¿Qué hicieron los K en Santa Cruz?. En la provincia ejercieron una violencia estructural y sistemática. Violentaron las instituciones, y por ende violentaron a las personas. Y eso ocurrió porque para el kirchnerismo siempre fue más barato el conflicto que la paz. Los Kirchner fueron los generadores y gestores de la violencia porque estaban convencidos de que podían decidir todo y hacer lo que querían en Santa Cruz. No tuvieron límites. Fueron derribando todas las vallas institucionales y sociales hasta anestesiar a la sociedad, al punto de que la gran mayoría de los santacruceños no pudiese reaccionar y se mantuviese al margen de lo que pasaba, como si no la afectase", describe con crudeza la lógica que aplicaron entre 2003 y 2005 desde el gobierno nacional.

Fundadora de la Coalición Cívica- Ari en Santa Cruz en 2007 brindarle a la sociedad una alternativa a la corrupción kirchnerista, sostiene que :"Los K no dudaron en ejercer la violencia como política de Estado para generar sumisión, sometimiento, cooptación y temor. Para todos los díscolos que no aceptaban por la razón, siempre existió la fuerza

Sin embargo, afirma, hubo prácticas más graves :" Lo más duro fue el pesimismo colectivo, el escepticismo, la apatía, la abulia, la indiferencia moral que se había propagado como un virus en toda la provincia. “No se puede”, “Nadie va a ir preso” y “Roban pero hacen” eran mantras que se repetían al unísono. Nuestro planteo, para quienes nos miraban con misericordia, era utópico, romántico, naíf. Para los demás, lisa y llanamente estábamos locos.

Un día, un conocido me dijo algo como si fuese una sentencia: “Ellos pueden, nosotros no”. Me alarmó su resignación, saber que los descendientes de quienes habían llegado un siglo atrás a este territorio alejado que luego se convirtió en la provincia de Santa Cruz, los hijos y nietos de aquellos pioneros llenos de sueños, proyectos y esperanzas, habían renunciado a todo. Recordé el relato de tantos pioneros —croatas, ingleses, chilenos, españoles y alemanes, todos aventureros y aguerridos— sobre los obstáculos que tuvieron que vencer, sus esfuerzos titánicos en tierras despobladas, en un territorio hostil, con temperaturas de veinte grados bajo cero. Audaces y condenadamente optimistas, enfrentaron la adversidad en el fin del mundo. Era una lucha que no daba tregua contra el clima, el suelo rocoso y árido, viviendo a la intemperie, en tiendas que armaban con total precariedad y sin víveres. Y recordé que mi abuelo Nicolás Zuvic contaba que el barco en el que navegaban sus padres los “había tirado” en Puerto San Julián, y esto no es una metáfora: como debían enfrentar con menos carga el canal de Beagle hacia Punta Arenas, en Chile, donde iba a ser el destino final, fueron arrojados al agua en la costa de San Julián. Una vez en tierra tuvieron que alimentarse de ratas. Solo había guanacos, pumas y charitos. Les llevó treinta años transformar ese desierto desolado en su patria. Construyeron caminos, puentes, instalaciones rurales que fueron un modelo de eficacia productiva, ferrocarriles, todo a tracción de coraje y constancia, sudor y tenacidad. También recordé a aquellos valientes peones rurales que se enfrentaron al abuso y la injusticia dejando su vida en la pelea por sus derechos. ¿Cómo era posible que en la misma tierra de la “Patagonia rebelde” alguien creyese que “ellos pueden, nosotros no”?

Siempre pensé que el viento nos define a los santacruceños. Nuestra cotidianidad se rige en función de ese factor climático constante que nos acompaña durante todo el año. La temperatura y la humedad son actores secundarios; el viento es el que definió la arquitectura, la planificación urbana, la vegetación, hasta la habilidad para manejar en las extensas rutas, donde el viento castiga sin clemencia. “Hoy no hay viento” es celebrado en Santa Cruz como un día especial. Mi madre, mendocina, jamás se acostumbró y yo la escuchaba despotricar diariamente contra el viento, como la gran mayoría en Santa Cruz. Yo sabía que el viento era algo contra lo que no podía luchar, que me iba a acompañar siempre, y quizá por eso lo acepté, me adapté y hasta desarrollé por él cierta fascinación. El poder del viento es feroz, incontenible e imparable. El sonido es permanente y por momentos ensordecedor, los árboles crecen torcidos sin guías y si no hay buenos cimientos y techos amurados y reforzados, las ráfagas logran hacerlos volar.

Pero así como me acostumbré al viento jamás me adapté al kirchnerismo. “Putean contra el viento, pero se callan contra el kirchnerismo. El viento a ustedes les cagó la cabeza”, llegué a pensar más de una vez, sobre todo cuando la violencia, la mentira, la represión y el robo llegaron a niveles intolerables hacia 2007, el año en que comenzó la huelga docente y que marcó un antes y un después en la historia reciente de la provincia.

Ese año salí por primera vez a las calles de Río Gallegos a protestar junto con los maestros y con miles de galleguenses que, como yo, nunca antes habían participado en ninguna manifestación. Algunos eran amigos de toda la vida; otros, vecinos con los que nunca había cruzado una palabra, pero a los que había visto tantas veces en las calles de la capital. Llegamos a ser veinte mil personas, una multitud para una ciudad tan chica, movilizadas contra ese sistema autoritario y corrupto que los Kirchner.


Zuvic, M. " El Origen" ( 2018), Sudamericana, Buenos Aires, Argentina.

sábado, 28 de abril de 2018

En general, el judeófobo carece sin pretensiones de racionalidad, y esgrime simultáneamente argumentos contradictorios". Ejemplifica la explicación que ha brindado Ernesto Sabato:" Se espeta al judío que es banquero y bolchevique, avaro y dispendioso, limitado a su gueto y metido en todas partes

¿Cuáles son los orígenes del odio antijudío? ¿Cuáles fueron sus motivaciones históricas y cuáles sus mitos fundantes? ¿Cuáles las causas de su persistencia?, con estas preguntas son utilizadas por Gustavo Perednik como disparador para explicar el "término" judeofobia", y las causas del antisemitismo, su historia y su vigencia actual, en la reedición de su libro ( Sudamericana).


El odio a los judíos, la judeofobia, es uno de los más antiguos y persistentes de la historia. Desde los escritos de Alejandría y la expulsión de España hasta el cantonismo ruso y el Holocausto, es un fenómeno que ha atravesado todas las épocas y se manifiesta de formas diferentes, ora sutiles, ora brutales, todavía en nuestros días.

Tanto los medios y la esfera pública como los ámbitos más privados y cotidianos son arena en la que a cada momento se despliega una miríada de prejuicios. ¿Cuáles son las peculiaridades de la judeofobia que hacen que emerja una y otra vez, incluso en los rincones menos esperados?

En este libro indispensable, Gustavo Perednik responde esta y otras preguntas al tiempo que explora a fondo los orígenes, las motivaciones y los mitos fundantes de la hostilidad antijudía. Porque contra todo pronóstico optimista, nuestro siglo XXI sigue demandando una mirada alerta que oponga racionalidad reflexiva a la sinrazón demonizadora.

Perednik escritor y filósofo nacido en Argentina y residente en Israel, graduado de las universidades de Buenos Aires y Jerusalén y con posgrados en universidades de Estados Unidos, Europa y Latinoamérica, enfatiza que el término “antisemitismo, utilizado habitualmente , es inapropiado." Nuestras justificaciones del uso de judeofobia en vez de antisemitismo incluyen motivos históricos, semánticos y lógicos. Un argumento adicional es ideológico. El prefijo anti combinado con el sufijo ismo sugiere una opinión que viene a oponerse a otra opinión, como en antimercantilismo, antidarwinismo o antiliberalismo. Pero la judeofobia no es una idea".

Indica las contradicciones en la que caen los "judeo fobos" para justificar su conducta :"En general, el judeófobo carece sin pretensiones de racionalidad, y esgrime simultáneamente argumentos contradictorios". Ejemplifica con la explicación brindada por Ernesto Sabato:" Se espeta al judío que “es banquero y bolchevique, avaro y dispendioso, limitado a su gueto y metido en todas partes”. Si quien triunfa en los negocios no es judío, aduce Sabato, será calificado de tenaz. Si es judío, de codicioso. Si un no-judío tiene éxito en los estudios, es superior. Si se trata de un judío, demostrará cómo “es típico de la raza alejarse de las nobles faenas agrícola-ganaderas”. La judeofobia, concluye el escritor, “es de tal naturaleza, que se alimenta de cualquier manera. El judío está en una situación tal que cualquier cosa que haga o diga” servirá para avivar el resentimiento".

Perednik agrega otras contradicciones , que fueron parte de la aversión ante los judíos en diferentes épocas de la historia :"Los judíos fueron acusados en bloque, por los nacionalistas de ser los generadores del comunismo; por los comunistas de regir el capitalismo. Si viven en los países no judíos, son culpados de dobles lealtades; si viven en el país judío, de ser racistas. Cuando gastan su dinero se les reprocha por ostentosos; cuando no lo gastan, por avaros. Si se asimilan al medio, se les acusa de quintacolumnas; si no, de recluirse en sí mismos.

En principio, la judeofobia no es una forma de la xenofobia, puesto que los judíos no son  extranjeros en los países en los que viven. Tampoco son una raza ni se ven diferentes a quienes los rodean, por lo que la judeofobia no constituiría un tipo de racismo. Al respecto advierte un filósofo argentino que “el término racismo… resulta insuficiente y hasta equívoco para calificarla, pues el complejo mental y afectivo que la tipifica excede con mucho el ámbito de lo racial… Reducirlo a una cuestión racial implica minimizarla y hasta desnaturalizarla”.Ahora bien, hay ciertos estereotipos que aparecen en casi todos los odios de grupo, ergo también en la judeofobia, y llevan al desprecio y a la discriminación.

Al comparar los prejuicios contra todos los grupos, no parece surgir ninguna distinción cualitativa, sino sólo el hecho de que los atributos que se endilgan a cada grupo varían según cada caso. Así, suponer que todos los israelitas son avaros o narigudos es equiparable a creer que todas personas de raza negra son sucias o irascibles. Pero cuando leemos la lista entera de los prejuicios podemos notar diferencias cualitativas importantes. Entre varios estereotipos contra los judíos (astutos, comerciantes, codiciosos, leales a la familia, tenaces, locuaces, etc.) dos de ellos sobresalen : que los judíos dominan, y que mataron a Jesús. Estos dos conceptos no tienen paralelos en hostilidades contra otros grupos, ya que trascienden el mero rechazo al diferente. Predisponen al portador del prejuicio a desear “defenderse” de un grupo pequeño pero supuestamente poderoso y peligroso que intenta imponerse y es intrínsecamente vil.

Para sintetizar este punto, un texto clásico concluye que lo que distingue a la judeofobia “de otras manifestaciones de antipatía racial o de minoría, en expresión e intensidad, es lo demonológico”, que raramente se vuelca contra otros objetos de odio. Con respecto a los israelitas “la figura demoníaca, creación de la mente medieval, todavía domina la imaginación popular”.

Hitler , considera Perednik encarnó la judeofobia en su extremo patológico, veremos que la obsesividad de la que hablamos es una característica reiterada, por lo que el judeófobo no ve satisfecho su impulso ni siquiera cuando el judío es maltratado del modo más duro.

Por lo antedicho, podemos notar que las aristas más superficiales de la judeofobia sí son compartidas por otros odios de grupo, ergo producen desprecio y discriminación. Estos aspectos van superándose y no constituyen un problema especial. Sin embargo, quedan incólumes las otras aristas, más profundas, que son el objeto primordial de este libro.

Perednik , G,( 2018) Judeofobia. "Las causas del antisemitismo, su historia y su vigencia actual", Sudamericana, Buenos Aires, Argentina.


LOS BARRAS BRAVAS SE CONVIRTIERON EN REYES PERSIGUIENDO UN IDEAL DE PUREZA QUE ESCONDE UN NEGOCIO GIGANTESCO , VISTIENDO UNA CAMISETA MANCHADA DE SANGRE ( GUSTAVO GRABIA, PERIODISTA)

Gustavo Grabia, en su rol como periodista se especializó en la investigación de las barras bravas, los psuedo hinchas que con partidas de dinero estatales o con erogaciones salidas de la tesorería de los clubes, han salido a "aguantar" al país, un eufemismo que marca un falso nacionalismo, y que en la realidad no hacen más que ser funcionales a directivos o políticos que luego los vuelven a usar para alentar o denostar jugadores o bien "apretarlos" cuando tiene alguna dificultad con sus clubes.

En la historia, asegura Grabia , hubo un muerto en el Mundial de Uruguay en 1930 y si bien hacer futurología es imposible, los barras -bravas volverán a hacer  estragos en Rusia 2018, avalados por personajes de alta influencia en la política o el fútbol argentino, allí reeditarán la historia sangrienta y turbia de los barras argentinos en los Mundiales de fútbol, explotando la pasión del fútbol para realizar negocios gigantescos en "el " lugar" , el "teatro mayor", allí como "soldados del paravalanchas" ( una metáfora para describir la obediencia que le deben rendir a sus "generales" , los altos mandos de diferentes estratos del país) 
En Asalto al Mundial ( Sudamericana), Grabia narra como nadie el lado oscuro de la gloria. Desde el iniciático Uruguay 1930 -con la famosa batalla del Río de la Plata- hasta lo que se espera de este Rusia 2018, con La Doce al frente. En el medio, el recibimiento deshonroso a la vuelta de Inglaterra 66 -donde se los apodó Animals-, el reclutamiento para perseguir opositores en el Mundial 78, la excursión fallida a España por la Guerra de Malvinas, los combates contra los hooligans en México 86 y Francia 98, la relación con la camorra napolitana en Italia 90, el safari por Sudáfrica 2010 y las burlas a la Policía Federal y la Justicia que desde Brasil emitían barrabravas con la entrada prohibida.

El fútbol es el rey de los deportes. Con un agregado: cuando en el siglo 20 se popularizó y se convirtió en el espectáculo de masas por excelencia, lo que en principio era una válvula de escape semanal pasó a ser el ritual más grande del universo, constituyéndose en una nueva religión. De allí surgieron pastores como Maradona y Messi, evangelizando al planeta a partir del mensaje supremo que nacía en sus pies, pero también cruzados dispuestos a llevar adelante una guerra santa. Porque lo que antes era un juego, ahora es nosotros o ellos. Y en ese marco, aprovechándose del nacionalismo, el chauvinismo y los recursos más viles de la naturaleza humana, los barras se convirtieron en reyes persiguiendo un ideal de pureza que esconde un negocio gigantesco. Algunos lo ven y lo sufren a diario en sus países. Pero el teatro mayor de sus operaciones fueron, son y serán los Mundiales de Fútbol, ese lugar icónico donde se dirime ficticiamente la supremacía del más apto. Y allí, los soldados del paravalanchas han hecho estragos. Y dentro de ese mundo, los nuestros van siempre a la cabeza. Esta es, entonces, la historia de la barra brava de la Selección, o cómo la Argentina entrega cada cuatro años su honra a los leones. Desde el iniciático Uruguay 1930, con la famosa batalla del Río de la Plata, hasta lo que se espera de Rusia 2018, con La Doce al frente. En el medio, el uso de los barras para perseguir opositores en el Mundial 78, la excursión fallida a España por la Guerra de Malvinas, las batallas contra los hooligans de México 86 y Francia 98, el recibimiento deshonroso a la vuelta de Suecia 58, el safari por Sudáfrica 2010 y cómo los violentos de distintos equipos argentinos fueron tejiendo alianzas, lides y mentiras en pos de un solo objetivo: ser la barra oficial albiceleste, la que lleve en alto una camiseta de la Selección, pero manchada de sangre.

Asalto al Mundial promete ser , en palabras de su autor: "Una historia jamás escrita sobre cómo los violentos de distintos equipos tejen alianzas o se enfrentan salvajemente para llevar los colores de la Argentina, vistiendo una camiseta manchada con sangre"

Grabia, G ( 2018)" Asalto al Mundial", Buenos Aires, Argentina, Sudamericana




martes, 24 de abril de 2018

Manual de metodología de las ciencias sociales, una caja de herramientas” para quienes se dedican a la investigación

Lejos de tratarse de un menú de técnicas para aplicar, la metodología es parte fundamental del complejo entramado de decisiones que guían cualquier proceso de investigación. Desde ese punto de partida, este libro esencial para quienes se están iniciando o transitan el ámbito de las ciencias sociales ofrece un panorama exhaustivo y pluralista de métodos y herramientas para la investigación, sus inspiraciones filosóficas y teóricas, y el modo en que cada uno de ellos se construyó históricamente.
En esta edición actualizada del manual de metodología de las ciencias sociales ( Siglo XXI editores) Marradi , Archenti y Piovani de una obra ya clásica, con nuevos capítulos que incorporan discusiones y temáticas de desarrollo reciente, se recorren todos los pasos de una investigación, desde su inspiración teórica y su diseño, la definición del campo de trabajo y las variables e indicadores para operar sobre él hasta distintas formas de análisis de datos y resultados. La observación, el sondeo, la entrevista en profundidad, el focus group, los estudios de caso, la comparación y los métodos mixtos son algunas de las técnicas tratadas en detalle en estas páginas.
Escrito por tres especialistas destacados en el campo de la metodología –que ha ganado lugar y peso propio como un ámbito de discusión y desarrollo teórico y práctico–, este libro, pensado sobre todo para estudiantes de grado y posgrado de distintas disciplinas sociales y humanas y para docentes del área, representa un esfuerzo de síntesis y sistematización destinado a consolidarse como un recurso infaltable en la “caja de herramientas” de quienes se dedican a la investigación en ciencias sociales.
Archenti,N, marradi , A y y Piovani, J.I " Manual de metodología de las ciencias sociales", Siglo XXI Editores, Buenos Aires, 2018.

LA CIENCIA PUEDE SER UN MARAVILLOSO DESAFIO DEL PENSAMIENTO TANTO PARA LOS ALUMNOS COMO PARA LOS PROFESORES

Diego Golombek , Gabriel Gellon , Elsa Rosenvasser Feher , Melina Furman , cuatro científicos y divulgadores se atreven a romper un estigma mezclado con prejuicio y percepción de un importante numero de alumnos de la escuela secundaria, en contra de la visión de que la ciencia es árida, acartonada y desapasionada.
Los autores de  "La ciencia en el aula, lo que nos dice la ciencia sobre cómo enseñarla" ( Siglo XXI Editores) científicos y docentes de mucha experiencia, comparten aquí su convicción de que la ciencia puede ser un maravilloso desafío del pensamiento, tanto para los alumnos como para los profesores. ¿Cómo? Recreando el camino que suelen recorrer los científicos para generar conocimiento.

En su búsqueda de ampliar los límites de lo posible, la ciencia está teñida de aventura, de debates acalorados y de pasiones encendidas. Sin embargo, en al aula parece todo lo contrario: a. O así la perciben muchos chicos y jóvenes que salen de la escuela sintiendo que se trata de un terreno aburrido, difícil o que no los convoca.

Para esto, tienen en cuenta cinco aspectos fundamentales de la ciencia: empírico, metodológico, abstracto, social y contraintuitivo, y proponen actividades concretas que los docentes de ciencias naturales pueden realizar con sus alumnos para que estos construyan sus ideas a través de observaciones, experimentos, análisis y discusiones.

En La ciencia en el aula, los autores toman como punto de partida las clases reales y las fortalezas de cada docente, y buscan llevarlas un paso más allá, apostando a convertir cada grupo y cada escuela en una comunidad de aprendizaje en que la curiosidad, el pensamiento crítico y la colaboración sean valores centrales.
Furman , M;  Gellon G, Golombek D  y  Rosenvasser Feher , E. :" La ciencia en el aula, lo que nos dice la ciencia sobre cómo enseñarla", Siglo XXI Editores, Buenos Aires, 2018.

lunes, 23 de abril de 2018

El libro, como transmisor privilegiado de la palabra, vive entre los hombres nutriéndose y nutriéndonos, acompañándonos, y respaldándonos en la ardua peripecia de la historia, por algo provoca el odio de los tiranos y se convierte en el símbolo del progreso, de la libertad y de la vida ( Raúl Alfonsín, apertura de la Feria del libro,1984)

La décima  Feria del libro de Buenos Aires, en 1984 , la primera  desde la renovación democrática con  la elección de Alfonsín como presidente, según la revista "Razones editoriales" instaló una rápida y ferviente “primavera cultural” de la mano del recién estrenado gobierno radical, acompañado por una sociedad que inconteniblemente comenzó a demandar por y a hacer uso de las libertades inherentes a la vigencia de un régimen democrático.

Del mismo modo, añade "Razones..". "La Feria  encarnó el mismo fervor  algarabía e impulso arrollador que en la sociedad toda había instalado el retorno de la democracia".

El 5 de abril de 1984 el presidente Alfonsín encabezó la inauguración oficial de la Feria del Libro de Buenos Aires. sus palabras además de la reafirmación de la libertad esperada , también auguraban una ruptura con el autoritarismo y la censura : “Estoy convencido de que esta nueva realización de la Feria Internacional del Libro nos importa y nos conmueve a todos. Nuestra alborada democrática se abre como un horizonte acogedor, para que nos reencontremos en la manifestación de ideas y emociones, aún de aquellas que, por momentos, nos fueron retaceadas, cuando no ocultadas o reprimidas.

Recordó y crítico, aunque sin nombrarlos  directamente a los militares que además de censurar libros y autores, se habían ocupado de quemar  por considerarlo  “Material subversivo y peligroso”.un millón y medio de libros incautados del Centro Editor de América Latina (CEAL).

Subrayaba Alfonsín " El libro, como transmisor privilegiado de la palabra, vive entre los hombres  nutriéndose y nutriéndonos, acompañándonos, y respaldándonos en la ardua peripecia de la historia. Por algo provoca el odio de los tiranos y se convierte en el símbolo del progreso, de la libertad y de la vida .

Agregaba el mandatario (…) la ideología autoritaria, que nos agobió con sufrimiento, deformación y postración, también hirió al libro. No sólo porque aplicaba prohibiciones arbitrarias cuando no francamente grotescas (  La Torre de Cubos de  de Laura Devetach por contener simbología confusa, cuestionamientos ideológicos-sociales, objetivos no adecuados al hecho estético, ilimitada fantasía, carencia de estímulos espirituales y trascendentes o Un elefante ocupa mucho espacio de Elsa Bornemann , destinado al público infantil , dado que  su finalidad  era el adoctrinamiento que resulta preparatoria a la tarea de captación ideológica del accionar subversivo , agravia a la moral, a la Iglesia, a la familia, al ser humano y a la sociedad que éste compone."),  sino porque limitó el intercambio y nos llevó a la pérdida paulatina del vasto mercado de América latina y con consecuencias negativas sobre nosotros mismos al aislarnos de muchas corrientes vivificadoras.

La fuga de cerebros científicos, había tenido su correlato en las editoriales:" Se han empobrecido nuestros catálogos cuantitativa y cualitativamente; se redujeron los tirajes, las editoriales tradicionales que contaban con firmas de primer nivel fueron perdiendo esos autores, los que pasaron a engrosar fondos de editoriales extranjeras”.

Marcando un  quiebre profundo con la dictadura  y la apertura de las persianas, en  la Feria del Libro de 1984, Alfonsín subrayó  :"Me siento feliz de expresar aquí, en esta atmósfera poblada de libros que transmiten la infinita complejidad del hombre, que en la República Argentina se acabó la censura".

Entre los autores que acompañaron y vitalizaron la Feria estuvo Mario Benedetti que enfatizó sus referencias al pasado y particularmente a su condición de exiliado: “Hoy, el alfabeto ha recuperado su normalidad. Ya no tiene la primera letra triplicada [en alusión a la organización antiterrorista ilegal Triple A promovida desde el gobierno peronista]; hay menos tensión, dentro de las dificultades económicas. Es muy estimulante ver que ha desaparecido el terror.

Sin embargo, en una lectura dura , pero con una visión real, resaltó "Pero Alfonsín no las tiene fáciles; tiene que enfrentarse con restos de la dictadura, en estrecha relación con los efectos del autoritarismo –y en especial con el exilio- sobre el campo de la cultura, diagnosticó: “Hay dos mitades mutiladas de nuestra cultura: los de adentro tuvieron el contexto pero les faltó libertad, mientras que nosotros tuvimos libertad pero nos faltó el contexto. Cuando juntemos las dos mitades sabremos cuál es la cultura de nuestra época”.  

La apertura significó la entrada y acceso a  por primera  delegaciones escolares pertenecientes a establecimientos de enseñanza primaria y secundaria.lugares que la dictadura pensaba como peligrosos y perniciosos, ya que  Los libros enseñaban  pensar, criticar , indagar ,cuestionar y reflexionar, al momento de cerrarse el evento y cuando se impuso el habitual balance, su presidente, Roberto Castiglioni, sostuvo que se habían “… superado los valores de las anteriores muestras”, algo que “… fue favorecido por el clima de libertad que se vivió donde ningún libro fue prohibido o censurado”

Como concluye "Razones..." Era evidente que el advenimiento de la democracia habría de marcar el ingreso de la Feria en un capítulo de su historia del cual  ya no podría desprenderse: la de su paulatina transformación en un evento claramente representativo de la cultura de masas que por su ineludible proyección en la vida pública del país pasaría a ocupar un espacio cada vez más significativo en los medios -también cada vez más masivos- de comunicación. 

Así lo entendió a la hora del balance, Castigioni  “… el público concurre atraído no sólo por los libros y los autores, sino por reuniones y conferencias que abarcan todos los intereses de la cultura: ciencia, técnica, economía, política, cuestiones de viva actualidad, etc.” o cuando conjeturó que, tal vez, “… tengamos que ir pensando en un lugar más amplio que éste.

Fuente La décima Feria del Libro de Buenos Aires (1984), La institucionalización de los intereses del campo editorial argentino, Razones y editoriales, 4 de Mayo, 2015
http://razoneseditoriales.blogspot.com.ar/2015/05/la-decima-feria-del-libro-de-buenos.html

viernes, 20 de abril de 2018

Domingo 8 de diciembre, 2013
La inflación y los grupos concentrados




Por: Nicolás Cachanosky


En un comentario anterior comentaba lo sorprendente de que en un país con una historia inflacionaria única como Argentina se cuestione que la inflación es un problema monetario. En aquel texto me refería al problema de cómo comparar expansión monetaria con inflación y al por qué en Estados Unidos no se observa un aumento en el nivel de precios acorde a la expansión de su base monetaria. La explicación alternativa de que la inflación en Argentina se debe a pujas distributivas de grupos concentrados adolece de dos problemas serios: (1) niega el análisis económico de demanda y oferta al bien dinero y (2) confunde cambios en precios relativos con cambios en el nivel de precios (la inversa del precio del dinero). No me resulta muy convincente utilizar la teoría de los grupos concentrados para sostener de manera indirecta que en Argentina las leyes económicas funcionan distinto que en el resto del mundo. Hay un tercer problema, y es que no explica por qué los grupos concentrados sólo producen inflación de niveles en torno al 25% en unos pocos países como Argentina pero no en el resto del mundo.

Según el argumento de los grupos concentrados, hay grandes empresas que al tener poder monopólico aumentan los precios buscando capturar mayores rentas siendo el verdadero origen del flagelo de la inflación. De este modo, el kirchnerismo puede al mismo tiempo argumentar que ellos no son responsables de la alta inflación quitando el foco de atención del banco central y presentarse como los protectores del consumidor frente al gran empresario. Cuando el asalariado ve sus ahorros derretirse a un ritmo del 25% debe agradecer al gobierno el hacer todo lo posible por ayudarlo en lugar de responsabilizarlo por este problema. ¿Pueden, sin embargo, los grupos concentrados producir inflación?

En primer lugar, es importante distinguir entre monopolios naturales y monopolios legales o artificiales. El monopolio legal no es otra cosa que el resultado de la escasez que hay en el mundo de recursos productivos. Dado que los recursos son escasos, es posible que en ciertos mercados no haya lugar para más de un productor (especialmente cuando los costos fijos de operar son altos). Por ejemplo, no siempre es eficiente tener dos tendidos de cañerías para proveer agua o gas dado que no hay suficientes recursos para hacer esto de manera rentable, o dos líneas de tren en paralelo. Hay otro usos alternativos más importantes que una segunda cañería o dos trenes haciendo exactamente el mismo recorrido. Supongamos por un momento que la tesis de los grupos concentrados es correcta y estas empresas monopólicas pueden aumentar los precios un 25% sin perder clientes. El resultado ha de ser un notable incremento en la rentabilidad, lo cual atrae competidores al sector en busca de estas altas rentas. Ahora sí sería posible, por ejemplo, instalar una segunda red de cañerías.

Los monopolios legales o artificiales son distintos. En este caso el poder monopólico proviene de un beneficio que el estado otorga a algunos productores en particular. Al no permitir la competencia, el estado permite que los productores beneficiados ofrezcan sus productos a precios mayores a expensas del consumidor. El monopolista legal no debe temer perder el mercado frente a la competencia y por lo tanto no tiene incentivos para mantener sus precios en niveles competitivos ni ofrecer productos de calidad. Es decir, en la medida que la tesis kirchnerista de los grupos concentrados sea cierta, la solución es muy fácil, eliminar las regulaciones y favorecer un ambiente competitivo. Tengo mis dudas de que el Kirchnerismo y los que mantienen esta posición lo hagan de manera consistente.

El problema es que los grupos concentrados pueden, a lo sumo, tener un efecto de única vez en los precios relativos, pero no en el nivel de precios. Lo que esta explicación olvida es de dónde proviene el dinero para pagar aumentos de precios del 25% anual. La siguiente tabla muestra una situación inicial, Caso 1, donde hay dos bienes, uno monopólico y otro competitivo. Los dos bienes se producen en la misma cantidad y tienen el mismo precio. La tabla también muestra la oferta de dinero del mercado, la demanda de dinero y el circulante que los consumidores destinan a la compra de estos dos bienes. La última columna muestra el nivel de precios en cada caso. ¿Qué sucede si el productor del bien monopólico decide ejercer su poder de grupo concentrado y aumenta el precio un 25%, llevándolo de 100$ a 125$?

Asumiendo (1) que la cantidad de dinero no varía (dado que no es causa de la inflación según la teoría de los grupos concentrados), (2) que el monto total de dinero (40.000$) usado para comprar estos bienes tampoco varía y (3) que la cantidad consumida del bien monopólico no varía (lo cual es muy poco realista), entonces pueden suceder dos cosas. En el Caso 2, reducen su consumo del bien competitivo que mantiene su precio constante en 100$. En elCaso 3 el productor del bien competitivo reduce el precio a 75$ para mantener la venta de unidades constante en 200. En el Caso 1 el precio relativo de bien monopólico (pBP) respecto al bien competitivo (pBC) es pBM/pBC = 1. En el caso 2 y caso 3 el precio relativo cambia a 1.25 y 1.66 respectivamente.



¿Cómo hace el productor competitivo para subir también sus precios un 25% y no perder clientes si los consumidores no tienen más dinero para gastar? No es posible gastar el dinero que no existe, por lo que no es posible tener un aumento generalizado del nivel de precios sin un aumento en la cantidad de dinero (o una disminución en la demanda de dinero). Siguiendo el argumento de los “grupos concentrados”, estos productores podrán a lo sumo cambiar el precio relativo de sus bienes respecto a otros en el mercado, pero no pueden afectar el nivel de precios. Es importante recordar que el nivel de precios es la inversa del precio del dinero, por lo que depende de la demanda y oferta de dinero, no de la estructura de mercado que define precios relativos, no su nivel. Distintos niveles de precios pueden tener los mismos precios relativos. Esta explicación confunde, en definitiva, precios relativos con nivel de precios. Los cambios que muestra la tabla son de una única vez, el productor monopólico no puede aumentar su precios un 25% cada año sin perder consumidores. No es, en definitiva, algo que pueda suceder permanentemente.

El único caso en que el nivel de precios muestra una variación es cuanto se reduce la cantidad producida del bien competitivo. Lo realista, sin embargo, es asumir que también hay una reducción en el consumo del bien monopólico. Es decir, en términos reales el PBI disminuye. Es porque hay menos bienes respecto a la cantidad de dinero que el nivel de precios sube de 100 a 114 (menos que el 25% del bien monopólico). En el caso 3, el nivel de precios se mantiene constante, lo que quiere decir que el problema es un cambio de precios relativos, no de nivel de precios, el aumento en el precio del bien monopólico produce una disminución en la demanda del bien competitivo. La realidad, por supuesto, será una combinación de los casos 2 y 3 y alguna reducción en la demanda del bien monopólico.

Se podrá argumentar que los grupos concentrados producen bienes que deben ser utilizados para producir una gran cantidad de bienes, transfiriendo así el aumento de precios al resto de la economía. Si el precio de la energía sube, entonces el precio de todos los bienes que se producen haciendo uso de energía también suben. Esta explicación adolece de varios problemas. En primer lugar, en Argentina las tarifas están reguladas, por lo que es difícil aplicar este caso. En segundo lugar, desde la llamada “revolución marginal” en economía es claro que son los precios finales los que determinan los costos de producción, no los costos de producción los que determinan los precios de consumo. Así como en Astronomía el ver a los planetas y estrellas girar alrededor de la Tierra llevó a creer que la Tierra era el centro del Universo, en economía hay que tener cuidado de no caer en el efecto visual de creer que los costos determinan precios finales. La revolución marginal fue a la economía lo que la revolución copernicana fue a la Astronomía. En tercer lugar, esta explicación asume como punto de partida aquello mismo que debe explicar: un aumento de precios. Asumir la inflación para explicar la inflación no es una argumento válido para decir que este no es un problema monetario.

Una vez despojada de la retórica kirchnerista, y analizando el argumento de los grupos concentrados con mayor cuidado, vemos que en definitiva es necesaria una expansión monetaria para que los precios suban constantemente. Podría decirse, que algo de verdad esta teoría tiene. En definitiva la inflación es el resultado de un monopolista estatal en particular: el banco central. De poco sirve hacer la vista gorda al origen del problema esperando que desaparezca por arte de magia o mediante anacrónicos controles de precios.https://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2013/12/08/la-inflacion-y-los-grupos-concentrados/index.html